Patrona del Ejército Argentino

El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 2 de agosto de 1218, en Barcelona, España. En esa época muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.

Nuestra Señora de la Merced

En esas circunstancias, Pedro Nolasco tuvo una visión de la Santísima Virgen que lo exhortaba a fundar una Orden con el fin principal de redimir a aquellos cristianos cautivos.
Desde el año 1259 los padres Mercedarios empiezan a difundir la devoción a Nuestra Señora de la Merced (o de las Mercedes) la cual se extiende por todo el mundo, edificando iglesias dedicadas a Santa María.

Reconocer a la Virgen María bajo la advocación de LA MERCED es descubrir en Ella la misericordia de Dios para con aquellos de sus hijos que están en serio riesgo de perder la fe.
Con Pedro de Mendoza llegaron los primeros mercedarios. A ello se debe el que la devoción a Nuestra Señora de la Merced sea una de las más antiguas en nuestro país. El general Manuel Belgrano la proclamó Generala del Ejército Argentino, y le hizo entrega de su propio bastón de mando después de la batalla de Tucumán, cuya victoria, que ocurrió en esta misma fecha, atribuyó a su protección.

Fiesta: 24 de septiembre.