La Celebración litúrgica de la Fiesta de Nuestra Señora Stella Maris; Patrona de la Armada, Prefectura Naval y la Marina Mercante; se pospuso este año para el jueves 23 de agosto, a fin de peregrinar ese día al Santuario María del Rosario de San Nicolás y hacer entrega de una réplica de la Patrona de todos los hombres de mar a dicho Santuario, como forma de presencia permanente de todo el personal naval en ese centro de oración y devoción mariana.

La celebración fue presidia por el señor Obispo de San Nicolás de los Arroyos, Monseñor Héctor Cardelli, quien fue acompañado por el Rector del Santuario, Padre Pérez; el Capellán Mayor de la Armada, Monseñor Germán Carmona; el representante del Capellán Mayor de Prefectura Naval y otros capellanes navales. El buen tiempo acompañó a las delegaciones que se hicieron presentes para acompañar a la imagen de su Patrona.

La delegación de la Armada estuvo encabezada por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Carlos Alberto Paz; el Subjefe, Vicealmirante Daniel Martin; y otros miembros del Estado Mayor, además de otros oficiales, suboficiales y personal civil. Cabe destacar la presencia del Almirante (R) Comadira y de su señora esposa, promotores de la Entronización de la Imagen de Stella Maris en el Santuario de San Nicolás.

La delegación de Prefectura Naval estuvo integrada por el personal que se encuentra en la zona, mientras que la Marina Mercante fue representada por una delegación de la misma proveniente de la Ciudad de Rosario. Se hicieron presentes miembros de la Escuela Naval Militar, de la Escuela Nacional de Náutica y del Liceo Naval Militar “Almirante Brown”.

La Celebración se dividió en dos momentos: el primero tuvo lugar en el denominado “Campito de la Virgen”. Allí se ubicó a la imagen de Nuestra Señora Stella Maris y el Obispo de San Nicolás procedió a la Bendición de la misma. A continuación comenzó la procesión hacia el interior del Santuario, acompañados por los acordes de la “Marcha de Stella Maris”, interpretada por la Banda de la Marina.

El segundo momento fue dentro del Templo, con la celebración de la Misa. Allí el Obispo destacó el sentido de la Estrella que corona la imagen de esta advocación de Nuestra Madre: la Fe de María Virgen, que no sólo iluminó todo su itinerario terreno, sino que ahora –como abogada nuestra- ilumina el camino y la vida de Fe de sus hijos devotos.

Al finalizar la Misa, se hizo lectura de la carta del Administrador Diocesano Castrense, Monseñor Pedro Candia, que no pudo asistir convaleciente de una reciente intervención quirúrgica. Acto seguido, se rezó la oración conjunta a la Virgen de los marinos y se procedió al traslado de la imagen a la Cripta del Santuario, donde fue depositada mientras los presbíteros presentes entonaban el canto del Salve Regina. La imagen permaneció en ese sitio para recibir el tributo de devoción de los asistentes al acto y allí espera desde ahora a todos los fieles que peregrinan por ese Santuario Mariano.