Jorge Mario Bergoglio nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, fruto del matrimonio formado por Mario José Bergoglio y Regina María Sívori.

Estudió en la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 27 (actual Escuela Técnica Nº 27) “Hipólito Yrigoyen”, donde obtuvo  el título de Técnico Químico, pero a los 21 años escogió el camino del sacerdocio y entró al Seminario de Villa Devoto como novicio de la Compañía de Jesús,  el día 11 de marzo de 1958.

Sus estudios y oficios eclesiásticos lo llevaron a Chile, a la localidad bonaerense de San Miguel, a la Ciudad de Santa Fe, a Alemania y a la Ciudad de Córdoba.

El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado Sacerdote de la Compañía de Jesús. Terminó su tercera probación en Alcalá de Henares (España) y el 22 de abril de 1973 realizó la profesión perpetua. El 31 de julio de ese mismo año fue designado Provincial de Argentina, cargo que ejerció durante seis años.

El 20 de mayo de 1992, el Beato Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo Titular de Auca y Auxiliar de Buenos Aires. Recibió la Ordenación Episcopal el 27 de junio del mismo año en la Catedral de Buenos Aires de manos del S. Em. Antonio Cardenal Quarracino (Arzobispo de Buenos Aires). Fueron co-consagrantes en aquella ocasión el Nuncio Apostólico para la Argentina, Su Excelencia Monseñor Ubaldo Calabresi (quien dos meses antes había firmado la reafirmación de la plena vigencia del Acuerdo entre la República Argentina y la Santa Sede sobre la Jurisdicción Castrense y la Asistencia Religiosa de las Fuerzas Armadas) y el por entonces Obispo de Mercedes-Luján, S.E. Mons. Emilio Ogñénovich.

El 3 de junio de 1997 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires. Tras la muerte del Cardenal Quarracino, el 28 de febrero del año siguiente, sucedió a éste como Arzobispo de Buenos Aires.

Desde el 6 de noviembre de 1998 se desempeñaba como Ordinario para los Fieles de Rito Oriental residentes en Argentina que no cuentan con un Ordinario de su rito.

En el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Su Santidad Juan Pablo II lo crea Cardenal-Presbítero de San Roberto Bellarmino. Seis meses después, tras la muerte de S.E. Mons. Norberto Eugenio Martina, Obispo Castrense de Argentina, el Santo Padre encomienda al Cardenal el cuidado espiritual de los miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la Nación. Se desempeñó como Administrador Apostólico del Obispado Castrense de Argentina hasta el 17 de diciembre de 2002.

Fue Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina por dos períodos consecutivos (2005-2008 y 2008-2011).

Era miembro de las siguientes Congregaciones: para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; para el Clero; y para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. También era miembro del Comité de la Presidencia del Pontificio Consejo de la Familia y del Consejo Post Sinodal,  y Consejero de la Pontificia Comisión para América Latina.

Participó en el Cónclave del año 2005, en el cual fue elegido Papa el Cardenal Joseph Ratzinger, quien tomó el nombre de Benedicto XVI. Al renunciar éste, se convoca a un nuevo cónclave que se inicia el 12 de marzo de 2013.

Luego de dos fumatas negras, la tercera (la tarde del 13 de marzo) se hizo esperar más de lo previsto. Mientras se aguardaba la salida de humo por la chimenea, llamó la atención de los presentes en la Plaza San Pedro y de quienes esperaban el resultado de la quinta votación por televisión e internet, una gaviota de la especie Larus argentatus, que se posó en el balcón de las bendiciones y luego pasó horas sobre la chimenea de la Capilla Sixtina.

Finalmente, hacia las 15:10 hs de Argentina, apareció el humo blanco esperado. En momentos se conocería el nombre del sucesor de Pedro y de los demás Romanos Pontífices hasta Benedicto XVI… pero la ansiedad fue creciendo durante una hora, hasta llegar a su punto más algo cuando S. Em. Jean-Louis Pierre Cardenal Tauran pronunció:

“Annuntio vobis gaudium magnum, habemus Papam:
Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum, Dominum Georgium Marium
Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio,
qui sibi nomen imposuit Franciscum”

(Les anuncio un gran gozo, tenemos Papa:
El Eminentísimo y Reverendísimo Señor, Don Jorge Mario
Cardenal de la Santa Iglesia Romana Bergoglio,
quien se ha impuesto el nombre de Francisco)

y el Santo Padre salió al balcón.

Es el primer Pontífice que no es nativo de Europa, Oriente Medio o el norte de África (por lo tanto, es el primero americano y el primero del hemisferio sur). Es también el primer hispano desde el Papa Alejandro VI (fallecido en 1503) y el primero no europeo desde 741, año en el que falleció el Papa Gregorio III, originario de Siria. Además es el primero perteneciente a la Compañía de Jesús.

Eligió su nombre en honor a San Francisco de Asís, caracterizado por su entrega a los pobres. Es el primer Pontífice en escoger un nombre inédito no compuesto desde el Papa Landón en el año 913.

Argentino, porteño, amante del tango y del fútbol (hincha del club San Lorenzo de Almagro); sorprende día tras día al mundo con sus gestos de humildad y sencillez, a los que ya nos tenía acostumbrados en el “fin del mundo”. Recemos por su Pontificado.