En la mañana de ayer, se celebró una Misa en conmemoración de la Patrona de la Armada, la Prefectura Naval Argentina y la Marina Mercante en nuestra Catedral Castrense.

La ceremonia religiosa fue presidida por el Administrador Diocesano del Obispado Castrense, Monseñor Pedro Candia; acompañado por el Capellán Mayor de la Armada, Monseñor Germán Carmona; el Capellán Mayor de Prefectura Naval, Padre Diego Tibaldo y los Capellanes Mayores de la Fuerza Aérea y de la Prefectura Naval Argentina.

En presencia de las banderas de guerra de la Armada y de la Prefectura Naval, comenzó el oficio religioso al que asistió el Subjefe del Estado Mayor General de la Armada, Contralmirante VGM Álvaro Manuel González Lonzieme; el Subprefecto Nacional Naval, Prefecto General Gerardo Horacio Crespo; y el Subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Ingeniero Horacio Luis Tettamanti. Además, participó personal militar y civil junto a familiares e invitados especiales.

“Esta Virgen elegida para ser madre de Dios, madre del Salvador, goza ahora, en la gloria de Dios donde el Padre ha premiado su fe inquebrantable; goza de la plenitud de lo que creyó y esperó. Goza del amor que no pasa, del amor pleno y eterno al que todo hombre aspira pero sólo en Dios se encuentra”, expresó Monseñor  Candia.

También, agregó: “La fe da un nuevo tono a la vida, ella recrea las cosas buenas, reafirma el bien, señala el mal, aporta seguridad y confianza y da perspectivas nuevas y horizontes eternos al hombre que se quiere quedar solo con esta vida”.

“La fe recrea la propia vocación, nuestra vocación militar, recrea el trabajo como responsabilidad dada por Dios al hombre, la fe recrea la familia como don que hace mejor al hombre e ilumina la responsabilidad cristiana de ser cristianos”, resaltó.

Al finalizar el oficio religioso, los presentes rezaron la plegaria Stella Maris.

Fuente: La Gaceta Marinera