Se llevó a cabo entre el 21 y el 23 de noviembre la XXVIII  Conferencia Internacional del Pontificio Consejo para los operadores Sanitarios en la Ciudad del Vaticano, bajo el tema: “La Iglesia al servicio de la persona anciana enferma: el cuidado de las personas afectadas de patologías neurodegenerativas”.

Para dar inicio al Consejo, se reunieron en la sacristía de la Basílica de San Pedro para la celebración de la Santa Misa, la cual fue presidida por el Presidente del Consejo Pontificio y los   concelebrantes: 160 sacerdotes, 5 obispos  y el Cardenal de Holanda.

La celebración tuvo lugar en el altar de la Cátedral y asistieron más de 500 personas provenientes de todo el mundo para participar de las conferencias.  De nuestro país participaron  Monseñor Luis Eugenio Ferrari, Delegado Diocesano para la Pastoral de la Salud; Monseñor Aurelio Kuhn,  Obispo Prelado de la Diócesis de Deán Funes, responsable  de la Pastoral de la Salud, y  quien expuso la acción de la iglesia Argentina en la materia y Monseñor Roberto J. González Raeta, Delegado Diocesano para la Pastoral de la Salud y de la Vida en la Diócesis de Lomas de Zamora.

El sábado 23 de noviembre se congregaron el Aula Paulo VI para un encuentro de oración y reflexión de los enfermos y operadores sanitarios en la vigilia de la clausura del Año de la Fe,  y luego se realizó el encuentro con el Santo Padre Francisco.

El aumento de pacientes con enfermedades neurodegenerativas se debe por un lado a que se ha prolongado la vida física por lo que hay una gran población de ancianos y por otra parte a las condiciones de vida de stress y enfermedades como la diabetes, colesterol, como así también  a la vida sedentaria, a la soledad y a la falta de proyectos adecuados a la personas mayores.    Se resalto la importancia del acompañamiento espiritual que ayuda a superar el ostracismo en el que caen muchos ancianos y abrirse a lo trascendente como así también prepararse para la vida después de la muerte: “la vida eterna”.