Compartimos la invocación religiosa que diera el Padre Sergio Fochesato en ocasión del XXXII Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina

«Señor, Tú fuiste un refugio para mí
y salto de gozo a la sombra de tus alas.»
[Sal 63 (62), 8]
Padre Santo,
hoy hacemos nuestras las palabras del Salmista,
porque Tú eres nuestro refugio,
la Roca Firme que sostiene nuestros pasos
y nos hace experimentar
el gozo de permanecer a la sombra de tus alas,
amparados por tu Nombre y fecundados por tu Gracia.
Por eso, al conmemorar el Bautismo de Fuego
de nuestra querida Fuerza Aérea,
te invocamos como Pastor Providente
y Defensor de nuestra causa.
El Don de tu Presencia hace fructificar el sacrificio,
y es por ello que cuando el reloj marcó las 4:40
de aquella madrugada
se comenzaron a forjar momentos de gloria
en los anales de la memoria fiel de nuestro pueblo.
A la luz de aquellos acontecimientos
imploramos que la contemplación gozona de tu Rostro,
sea el descanso eterno de aquellos mártires de la Patria
que entregaron su vida defendiendo la soberanía
e integridad de nuestro territorio nacional en el Atlántico Sur.
Aquellas lejanas tierras, tan cercanas al sentimiento patrio
y profundamente arraigadas en la intimidad del corazón,
cobijan en suelo propio el testimonio abnegado
de quienes supieron vencerse a sí mismos
para ofrendarse en servicio a la palabra empeñada;
porque “el amor a la Patria, cuando es verdadero y sacrificado, se hace uno con el amor a DIOS”.
También, te pedimos, Padre, por los familiares, amigos y camaradas de aquellos Centinelas
que quedaron custodiando nuestras tierras,
y por quienes aún hoy llevan en su cuerpo y en su alma
las heridas imborrables de la guerra:
dales a conocer, Señor, tu fortaleza; y, a nosotros,
enséñanos que es un deber de Honor
el reconocimiento, la gratitud
y el compromiso de honrar esa herencia.
Mueve nuestros corazones
para que la añoranza de nuestras Malvinas
y el ejemplo y valor de nuestros héroes
– entre los que seguramente encontramos Santos –
nos abran al camino de esa Paz
que sólo puede ser fruto de la Justicia.

Dios Bueno y Fiel,
por intercesión de Nuestra Señora de Loreto,
Patrona de la Fuerza Aérea Argentina,
y de san Juan Pablo II,
heraldo y soldado de la Paz,
recibe nuestra súplica confiada,
afianza nuestra Esperanza
y concédenos ver cumplido nuestro justo anhelo.
Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén.