Agradezco de corazón la cercanía y las palabras de consuelo en la partida de mi querida madre a la casa de Dios nuestro Padre.

La gracia de Dios iluminó nuestra fe y esperanza en la resurrección.

Y la presencia de los amigos hicieron posible sobrellevarlo con fortaleza. Muchas Gracias.

Monseñor Pedro Candia.

Oración por la madre difunta
Señor Jesucristo, Hijo de Dios, que quisiste tener una madre en la tierra, la Virgen María; mira con ojos de compasión a Angélica, a quién has llamado del seno de nuestra familia a tu presencia.
Y por intercesión de María Santísima y de los Santos, bendice el amor que siempre nos tuvo en la tierra, y haz, que desde el cielo, pueda seguir ayudándonos. Toma bajo tu protección misericordiosa a nosotros a quienes ella ha tenido que abandonar en la tierra. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.