El pasado 25 de junio, los soldados argentinos que cumplen su servicio en la FTA 43 en Chipre, peregrinaron al Vaticano y visitaron al Santo Padre en la Audiencia General que Su Santidad ofrece todos los miércoles.

Fueron acompañados por el Padre Jorge Pérez, Capellán del Ejército Argentino, quien nos cuenta la tan emotiva visita:

Pudimos organizar un grupo de 43 personas para venir a Roma. Nuestra gran sorpresa fue que el lugar que se nos concedió fue el mas cercano a todos. Estuvimos al lado de la tarima principal del Papa, a solo 6 metros de Él. Por lo que varias veces nos miraba y sonreía a los argentinos. Después de la catequesis comenzó el ”Bacciamano”, que es el momento en que se lo saluda personalmente. Pasaron primero los Cardenales y Obispos presentes, y después el Papa vino hasta el lugar donde estaba nuestro grupo, y me saludo primero. Así, yo le presente al grupo de los Cascos Azules, le agradecí por habernos recibido y el poder saludarlo personalmente. Le pedí su bendición para toda la Fuerza de Tarea en Chipre, luego le pedí su bendición para toda la diócesis castrense, y para el Regimiento donde sirvo como Capellán. Luego le pedí una bendición especial para mi como sacerdote, ya que el 10 de Julio cumplo 20 años de consagración.  

Me dio su bendición, él siempre sencillo y sonriente. Finalmente, tomándonos de la mano a mi y al Jefe del contingente, el Teniente Coronel Miguel Salguero,  nos dijo: “Gracias por todo el bien que hacen”. Luego el Tcl. Miguel Salguero, le entrego, conjuntamente con el Suboficial Mayor Roberto Meza, Jefe de Elemento, dos regalos al Papa, un cuadro con el logo de la isla de Chipre y Naciones Unidas, y una carpeta de mesa de tela hecha en Lefka, muy reconocidos aquí. Y así, continuo, sin ningún apuro, saludando a cada uno de los cascos azules.

Muchos lloraron de emoción, les bendijo las fotos de familiares que estaban muy enfermos. A otro que tenia el mate le dijo, “tenes mate?. Pero “esta frió” le respondió, y el le respondió ”no importa”, y se tomo el mate frió y luego le dijo “Gracias”.

Otro joven Suboficial le mostró una estampa grande con la imagen del Papa, y el Santo Padre se puso a hacer un juego de palabras con el, le pregunto mientras señalaba su propia imagen: “Quien es este que esta allí”. El suboficial responde: “Es el hombre mas importante que tenemos en el mundo”. El Papa responde: ” No, no es para tanto”. El otro responde: “Si, es muy importante para nosotros y lo queremos mucho”. El papa se puso a reír y le dijo “que querés que te escriba ?” y el Suboficial le dijo  ”Lo que usted quiera”. El Papa escribió: “Por favor recen por mi”.

Imaginen nuestra alegría. La gente, y sobre todo los argentinos presentes en la plaza nos aplaudían y felicitaban por haber estado tan cerca y se sacaban fotos con el grupo. Después, en tono amistoso le decía a un grupo “Hoy hemos sido amados por el Papa, privilegiados por la Iglesia, y famosos por un día”. A lo que uno de los Suboficiales mas jóvenes agrego: ” Si, famosos por un día, pero a partir de hoy, felices para toda la vida”. Y ya a la noche uno de los mas antiguos dijo: “Hoy ha sido el día mas feliz de mi vida, y todavía sigo con ganas de llorar de alegría”.

Doy gracias a Dios por haberme regalado esta experiencia tan hermosa junto a nuestro contingente argentino. Haber podido renovar la fe a los pies de San Pedro. Una vez que todo el grupo regreso a Chipre, pude escribirle una carta de agradecimiento por todo el amor que nos brindo al recibirnos y por la Bendición Apostólica recibida de él. Doy gracias también a Monseñor Candia que se hizo eco de nuestro pedido y de la gestión de nuestro Jefe de Tarea, el Teniente General Salguero.”

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