Entre el pasado 31 de julio y el 1 de agosto, tuvo lugar la misión pastoral en el edificio Guardacostas que realizaron  los Capellanes de prefectura, con visitas a las distintas dependencias, momentos de reflexión grupal y charlas personales con aquellos que voluntariamente procuraron ese contacto con los sacerdotes.

Los capellanes, asimismo,  ofrecieron la posibilidad de catequesis a los hombres y mujeres que prestan servicios en la Prefectura orden a recibir el bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación.

Participaron de la misión el Padre Martínez, el Padre Munilla, el Padre Lucas y el Padre Rosatte, Acompañados por el Padre Diego Tibaldo, Capellán Mayor de la Prefectura y el Padre Rubén Bonacina, Capellán Mayor de la Gendarmería Nacional.
El mensaje transmitido por Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de este Obispado, en la misa de clausura de la misión, no es ni más ni menos que el mismo mensaje del Santo Padre, el Papa Francisco, que quiere una Iglesia en salida, de puertas abiertas,que llegue a las periferias. Ya que como el Santo Padre manifestara: “Evangelizar supone celo apostólico. Evangelizar supone en la Iglesia la parresía de salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria.”