En la inminencia de la Navidad y fin de año, quisiera expresar por este medio mi cordial saludo.

El Señor esta a la puerta y llama, hagámosle sitio en el pesebre de nuestro corazón, nada podrá quitarnos esta inmensa alegría!

Que en esta Fiesta del encuentro con Jesús, Dios nos conceda la Gracia de un corazón dispuesto, humilde y sereno a ejemplo de Nuestra Madre la Virgen María.

Con mi bendición+

Monseñor Pedro Candia
Administrador Diocesano
Obispado Castrense de Argentina