El Miércoles de Ceniza es un llamada a la Conversión, como comunidad cristiana y como Iglesia, por eso, diversas celebraciones tuvieron lugar a lo largo y a lo ancho  del territorio de nuestro Obispado.

En la Catedral Castrense Stella Maris, Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado, celebró una Santa Misa con imposición de ceniza al personal de la Curia. En su homilía, destacó cómo la ceniza, representa  la fragilidad y la mortalidad del hombre, establece el tiempo para la purificación del espíritu, de cambio, de conversión a Dios  con humildad y sinceridad de corazón, de creer en el Evangelio.

En Chipre, el Padre Rafael Mélida, Capellán Castrense de la FTA 44, celebró dos Misas con imposición de ceniza, una por la mañana en el Campo Roca y luego por la tarde en el CAMOO San Martín.

En Puerto Belgrano, la comunidad parroquial se autoconvocó para participar de la Misa de inicio del tiempo de Cuaresma con la imposición de cenizas. En la Santa Misa, el Padre Alberto Pita, Capellán Castrense de la Parroquia Stella Maris, destacó el “Rechazo a la globalización de la indiferencia” de la que nos advierte el Santo Padre Francisco en su reciente mensaje para la Cuaresma. La cuaresma, reflexiona el padre Pita, “es también la ocasión para mostrarle al Señor que también somos capaces de dar y no solo de recibir. Que la felicidad es también el fruto del encuentro entre hermanos y no solo de acreedores o individuos interesados”. 

En el Edificio Centinela, el Padre Rubén Bonacina, Capellán Mayor de la Gendarmería, celebro la Santa Misa a la que asistieron el Director Nacional de Gendarmería, Comandante General Enrique Alberto Zach, junto a autoridades y miembros de la Fuerza.