La Fuerza de Tarea Argentina 44 por intermedio del Obispado Castrense, organizó la peregrinación al Vaticano para poder ver y recibir la Bendición de Nuestro querido Papa Francisco.

Después de casi dos meses de preparación llegó el día tan esperado para los 58 Hermanos Militares y los 27 Familiares, el 28 de Enero a las 7,30 horas de la mañana nos reunimos en el Vaticano para ver a nuestro Santo Padre Francisco y poder tener esa entrevista trascendental para la fe particular de cada uno.

Monseñor Guillermo Karcher nos recibió cálidamente y nos hizo ingresar a la sala Pablo VI, y como buen guía nos explicó en qué consistía la hermosa experiencia que estábamos por vivir, donde entre otras cosas, nos expresó que El Papa Francisco nos esperaba y era solo cuestión de tiempo para que se dé el encuentro cara a cara con él.

Desde que ingresamos tras los muros del Vaticano, pude ver en el rostro de los soldados y familiares una alegría incomparable, de saber que en poco tiempo íbamos a estar frente al argentino que nos representa ante el mundo entero como cabeza espiritual, nuestro Mensajero de Paz, ante un hijo de nuestra Patria a quien El Señor lo eligió para guiar y apacentar a su rebaño.

Cuando llegamos al Salón auditorio Pablo VI, fue tanta la alegría de todos, pues nos ubicaron entre los primeros lugares, posición tan espectacular que desde allí, a solo unos pocos metros, podíamos vernos mutuamente con Francisco.

Y comenzaron a llegar los hermanos de todo el Mundo.

En pocos minutos el Salón Auditorio se lleno de Peregrinos de todas partes del mundo, se entonaban cantos a María Santísima y se exclamaban cantos hacia la persona de Francisco.

Nosotros, las familias y los hermanos militares estábamos en silencio, no puedo decir con exactitud si fue por ser Militares o porque nos abrumaba el asombro de pensar en qué lugar estábamos y de lo que estábamos a punto de vivir.

Llegada de Francisco.

Los fieles lo saludaban y pedían su bendición, él se acercaba para bendecir, abrazar y hacerse uno de tantos, verdaderamente demostró que es un Pastor con olor a oveja.

Al llegar al sector desde donde presidió la audiencia, nos saludó a todos con la Señal de la Cruz, luego se leyó el Evangelio y él nos trasmitió su catequesis habitual de los días miércoles, que por cierto lo dijo en italiano.

El tema que tocó fue  “Los Padres ausentes en la sociedad actual, los hijos Huérfanos de amor y de Valores”.

Cuando escuchaba a Francisco miraba a mis compañeros y los vi tan atentos que verdaderamente se veía la Gracia de Dios actuando sobre los que estábamos en el Auditorio.

La catequesis se leyó en todas las lenguas de los peregrinos presentes en la sala y cuando le tocó el turno al idioma Español, Francisco volvió a expresar su catequesis completa y expresó su alegría y gratitud por la presencia de todos los peregrinos de habla hispana.

A continuación se rezo el Padre Nuestro, en latín y Su Santidad impartió la Bendición para todos los Presentes.

Encuentro con Francisco Cara a Cara.

Al terminar la Bendición uno de los ayudantes de Su Santidad nos invitó a subir a donde estaba Nuestro querido Papa.

Fuimos y nos pusimos para la foto grupal, en ese momento Francisco se nos acerca, nos regala una hermosa sonrisa y comienza a saludar y a brindarnos ese gesto particular que lo caracteriza, el de Padre, Amigo, compañero y sobre todo Pastor.

Personalmente tuve la Gracia cuando me miro y se me acerco a saludarme, me quede sin palabras, una emoción donde se me mezclaron muchas cosas en la mente y el corazón. Particularmente yo estaba celebrando ese día mi aniversario de Ordenación y de la primera misa celebrada. Le pedí su bendición y después nos acercamos con el jefe de la Misión y el Suboficial encargado, aprovechando la ocasión para decirle que “Él es un Mensajero de Paz”, le hicimos entrega de unos presentes, entre los que se encontraba una boina de Cascos Azules, ante nuestra solicitud de que si podía colocársela para sacarnos una foto no dudo en acceder, dejándonos a todos atónitos y con una emoción tan grande que solo pudimos permanecer en el silencio y con un brillo en nuestros ojos que reflejaban el agradecimiento de todos y cada uno de los presentes por tan noble gesto.

Después de la foto grupal, Su Santidad seguía saludando y comenzó a firmar camisetas, escudos de Cascos Azules y a bendecir las fotos de algunas familias del contingente.

Hay muchas cosas por contar, pero quizás no se pueda expresar escribiendo, simplemente doy Gracias a Dios por esta hermosa oportunidad que Dios en su infinita Misericordia nos regaló, el de poder estar tan Cerca del sucesor de Pedro.

Agradezco a todo el Contingente de la Fuerza de Tarea Argentina 44, al Obispado Castrense de Argentina, especialmente a Monseñor Pedro Candia,  al señor Massimo Carbonari, amigo del Obispado y a tantos hermanos que nos tuvieron presente en sus oraciones para que esta Peregrinación se pudiera realizara con éxito.

Ahora nos queda poder ser instrumento de Paz entre nosotros y poder cumplir lo que Francisco nos pide dar paz, amor, caridad, solidaridad desde el compartir con todos nuestros Hermanos y Camaradas.

 

Padre Rafael Mélida

Capellan Castrense

        FTA 44

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