En la tarde de hoy, Fray Carlos Azpiroz Costa brindó una conferencia sobre la vida consagrada.

En el año de la vida consagrada, el Papa Francisco nos propone una especial mirada a este estilo particular de vida. No podemos obviar que la realidad social contemporánea nos ubica en un contexto de verdadero drama y relativismo moral, la sociedad de hoy muestra una aparente apertura a las inquietudes existenciales de los hombres que buscan la plenitud de su humanismo. Sin embargo, parecen formas de búsqueda del sin sentido.

La vida religiosa manifiesta una magnifica continuidad de la Iglesia naciente de aquellos hombres hombres de fe que se convocan para compartirlo todo pero sin tener nada propio, movidos solamente por la compañía del “Maestro” y de participar de algún modo de esta encarnación espiritual de la voluntad divina.

Finalmente con toda seguridad y sin conjetura, la vida religiosa es la expresión de la nueva familia de Dios; los hermanos y hermanas de Cristo cuyos lazos trascienden los de la carne y la sangre y, que sin embargo, reflejan el rostro del mismo Padre. En la vida religiosa, también las familias encuentran ejemplo y modelo de fiel seguimiento y perseverancia al supremo plan de Dios.