“Soy Sergio Danielis, tengo 40 años de edad y provengo de una familia de gendarmes, yo también fui gendarme, estuve durante 13 años de servicio simple en la Gendarmería y allí dentro descubrí una vocación nueva, la vocación en ese llamado a ser sacerdote pero en un clero particular como es del Obispado Castrense, y esto porque fui bautizado en el Obispado Castrense, recibí mi Primera Confesión allí mismo, también un Capellán me dio la Primera Comunión y un Capellán me confirmó. Entonces para mí hablar de Iglesia es hablar del Obispado Castrense. Cuando tuve ese deseo de seguir a Dios, cuando yo sentía que me llamaba a ser sacerdote, obviamente recurrí a Capellanes para poder discernir esa cuestión, y así fue.  Uno de ellos me dijo hace mucho tiempo: “Mirá mijo, la única manera de saber es entrando a un seminario”. Y bueno, pensándolo un poco, hablándolo también con mis padres, pude tomar la decisión de entrar al seminario. Me costó un poco, después del primer seminario al que me mandaron, pasé a otro, encontré muy buena gente que me supo acompañar y sobretodo que me fue llevando a lo largo de los días a ver que Dios tenía verdaderamente un proyecto y que no era como yo pensaba que en base a la voluntad propia se realizaba, sino poniendo plenamente la confianza en Dios.

Durante todo este tiempo tengo que agradecer a los formadores, a las autoridades del Obispado Castrense, que han tenido fe y confianza en mí, quizás mucho más de la que yo mismo me tenía. Y también tengo que agradecer a la Gendarmería que siempre me sostuvo en este camino de formación y apostó para que podamos tener así un Capellán Castrense salido de las filas de la Gendarmería. En estos días en que me preparo para recibir el Orden Sagrado del diaconado, quiero agradecer a todos, especialmente a Dios por esta Gracia infinita que me ha dado, inmerecida por cierto, a mis padres por la vida, por haberme hecho Católico- Apostólico- Romano; y sobretodo porque más allá de que quizás las ideas que yo les comentaba no estaban al agrado de lo que ellos deseaban para mí, supieron comprenderme y ayudarme. También a mi hermano y a tantos sacerdotes, “tantos” digo porque realmente han sido muchos los que me acompañaron, a todos ellos, a mis jefes de la Gendarmería, con quienes tuve la suerte el año pasado de haberme encontrado y que verdaderamente me dijeron que estaban contentos con este camino, con esta realización, y eso me permitió  cerrar el círculo con la Gendarmería…agradecerle a todos ellos.

Y poder así, entonces, de aquí en adelante ir ofreciendo día a día lo poco o  mucho que pueda llegar a ser;  únicamente servir a la Iglesia en esta porción particular que es el Obispado Castrense.

Muchas gracias a todos y como dice el Papa Francisco, pero en realidad es un viejo consejo de Santos Pastores: “recen por mí”. Yo rezo por todas las personas que nos piden oración y sobretodo por aquellos con quienes comparto a diario las tareas. Así que, unidos en la oración, yo creo que podemos verdaderamente llevar esto adelante. Muchas gracias. Dios los bendiga y a mí no me desamparen.”

Sergio Danielis