“Un día como hoy, pero de 1829, era designado por decreto del Gobernador Interino de la provincia de Buenos Aires, el General Martín Rodriguez,Luis Vernet como Gobernador de las Islas Malvinas, creándose la Comandancia Política y Militar de las Islas y las adyancentes al Cabo de Hornos en al Mar Atlántico.

En este marco,esta fecha fue declarada Día de la Reafirmación de los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas,Islas del Atlántico Sur y del Sector Antártico, ya que los derechos históricos y geográficos demuestran la soberanía argentina sobre los territorios ocupados por Gran Bretaña.

El deber de amar a la Patria

 Rezar por la patria es un deber nuestro, como argentinos y como creyentes. Y es necesario señalarlo, porque en algunos ambientes encontramos quien piensa que el patriotismo, el amor a la patria ferviente, el amor por las cosas de la Patria, el luchar por la Patria, el jugarse por la Patria, es algo bueno como una idea fija de algunos, es el entusiasmo de algunos, es como si fuera una opción. Para nosotros como cristianos, el amor a la Patria es un deber; es parte del mandamiento del Señor, que nos manda a amar a nuestros prójimos.

Y entre el prójimo tenemos que amar con mayor predilección a aquellos que esta unidos a nosotros por lazos de sangre, de lengua, de religión, de cultura, de tradición, de historia.

Y es un deber también como hijos: el mismo Cuarto Mandamiento que nos manda a amar a nuestros padres, nos manda también a amar a nuestra Patria por que de los padres y de la Patria nosotros recibimos la vida.  Y como estamos obligados a amar a nuestros padres tenemos que amar también a nuestra Patria.

Se podría decir que una buena persona que cumpliera con todos los deberes de piedad pero que no amara a su familia, ciertamente que no seria un buen católico. Exactamente lo mismo podríamos decir de aquel que se llama argentino y que a lo mejor se vuelca en manifestaciones exteriores de su Fe, pero no es capaz de amar a esta tierra en la cual Dios lo hizo nacer. A este rincón del mundo que se llama República Argentina. Por que no nacimos aquí por casualidad sino que fue la Providencia de Dios que quiso que viniéramos al mundo en este rincón del mundo y en este tiempo de la historia.

Malvinas: Gesta Patriótica

El amor llevado si es necesario hasta el sacrificio, dar la vida por la Patria. Y esto nos hace pensar que en esta Misa rogamos de una manera especial por aquellos que hace 33 años entregaron su vida por la Patria y a a ellos  podemos referir también, a su gesto, a su heroísmo, a su sacrificio, aquellas palabras de Cristo “Nadie tiene amor mas grande que el que da la vida por los amigos”.

Es fácil amar a la Patria en los discursos, es fácil amar a la Patria con la boca, con legua, con las palabras. Es fácil amarla con promesas, con declamaciones, pero el ejemplo que nos dieron estos héroes del Atlántico Sur, fue el amor a la Patria llevado hasta la entrega de lo mas grande que el hombre puede tener en el orden natural, hasta la entrega de la vida. Y por eso mismo, por que dieron la vida en ese amor gigante, podemos decir que su sacrificio no fue inútil.

No se podrá desmalvinizar el corazón de los Argentinos por que el espíritu de Malvinas es un espíritu Patriótico.

No existe una sacrificio inútil cuando ese sacrificio a sido hecho por una causa grande, aquí mas de una vez he dicho que ante Dios no hay héroes anónimos, ante Dios no existe el soldado desconocido. Ante Dios cada uno de los que ah dado su vida por una causa grande, tiene nombre y apellido y tiene un lugar en el premio de Dios.

Lo mismo podemos decir que para Dios no existen sacrificios inútiles y son también palabras de la Escritura Santa: “La semilla que no cae en la tierra y muere, no da fruto”. Y esto vale para cada uno de nosotros que tenemos que morir al pecado, que tenemos que morir a nuestras inmundicias, a nuestras concupiscencias, a nuestras cobardías. Pero esto vale también para la Nación: No se construye la grandeza de una Nación si no es por el sacrificio. Y ese sacrificio no es inútil, por que así como la semilla que cae en tierra produce fruto y se multiplica en tantas y en nuevas semillas, así también los que entregan su vida por una causa grande son semillas que hacen crecer esa causa.

Los Héroes edifican la Patria:

Lo decía Tertuliano en los primeros siglos de la Iglesia, cuando el Imperio Romano perseguía a los Cristianos y los arrojaba a las fieras y los crucificaban: “La sangre de los mártires es semilla de nuevos Cristianos”. Y esos Cristianos perseguidos escondidos en las Catacumbas, aparentemente derrotados, fueron la semilla que permitió que la Iglesia de Cristo conquistara el Imperio y conquistara Europa y se extendiera por todo el mundo.

Y lo mismo podemos decir si miramos hacia la Guerra de las Malvinas: Los cuerpos de nuestros soldados enterrados en la turba de las Malvinas, los cuerpos de nuestros pilotos de la Fuerza Aérea y de nuestros Marinos que están en los mares helados del Sur, son semilla sembrada que un día, cueste lo que cueste y tenga que pasar el tiempo que tenga que pasar -la vida de las Naciones se mide por escalas muy distintas de la vida de los hombres -, esas semillas un día van a fructificar en aquella Patria por la cual se sacrificaron.

El ejemplo de coraje y de heroísmo no lo podemos olvidar. Tenemos que ser fieles, es un compromiso para los que estamos vivos es algo que no tenemos derecho a olvidar. Es algo que tenemos que enseñar a nuestros hijos. A los niños se los educa enseñándoles los grandes principios, pero sobre todo se educa a los niños poniéndoles delante de la vista el ejemplo de los Santos, y el ejemplo de los Héroes. Y de esa manera, alimentada por el ejemplo vivo de los Santos y de los Héroes que son capaces de encarnar el ideal de Dios y el ideal de la Patria.

¿Puede ser inútil todo eso? No puede ser inútil.

La ultima pregunta que nos deja Primer Teniente de la Fuerza Aérea Jorge Daniel Vázquez, escrita el 19 de mayo de 1982, once días antes de su muerte heroica en el ataque al Invencible, en la carta a un compañero: ” Ruego a Dios realmente para que todo esto no caiga en el olvido y sirva para que cada muerte nos haga recapacitar. Sin duda que estoy motivado para decir esto y lo digo yo y todos los que estamos aquí. Realmente sufriría mucho si esto no llegase a servir para nada”.

No traicionar su legado:

Ese es el mensaje de los que entregaron su vida. Y ese mensaje esta dirigido a nosotros, a los que todavía vivimos en el suelo de esta Patria. Y ese mensaje significa para nosotros un deber, una obligación, todo un compromiso…

Señor, acuérdate de nosotros. Señor ten piedad de esta Patria. No mires nuestros pecados ni nuestras debilidades, Señor, si no el sacrificio de aquellos que amaron a la Patria y de aquellos que te amaron. Señor, acuérdate de esta Patria donde tu Madre un día en su imagen de la Virgen de Lujan quiso detener milagrosamente de las carretas para que quedarse en ella y para ser nuestra madre del cielo.

Que por medio de la Virgen de Luja, por medio de nuestra madre del cielo, se eleve la oración por los muertos y por la Patria hacia Dios Nuestro Señor.”