A raíz de la acusación pública que formulara el Sr. Claudio Rigoli en relación a mi persona y al Obispado Castrense de Argentina sobre una pretendida operación inmobiliaria, y que fuera luego reproducida por distintos medios de comunicación y redes sociales, pongo en conocimiento de los Sres. Capellanes Mayores, Capellanes Castrenses, Sacerdotes Auxiliares y a toda la comunidad que integra la familia castrense, que  la imputación realizada por el mencionado periodista es absolutamente falsa y mendaz.

Su injuria además de delito de acción privada, es un delito que lesiona y ofende a toda la Iglesia Católica.

Como responsable de la Diócesis he dado expresas instrucciones a los letrados para que formulen las acciones legales pertinentes a fin de salvaguardar el buen nombre y honor personal, de todos los integrantes del Obispado y en especial de la Iglesia Universal.

Asimismo aprovecho la ocasión para agradecer públicamente las incontables muestras de solidaridad recibidas por parte de fieles, miembros del clero y autoridades civiles y militares que han dado sus muestras de respaldo y apoyo ante la gratuita difamación.

Pido a Dios, fuente y culmine de toda verdad y bien, la sabiduría necesaria para continuar trabajando en el anuncio del Evangelio.

Cordialmente,

Mons. Pedro Candia

Administrador Diocesano del Obispado Castrense de Argentina