El jueves 3 de marzo tuvo lugar en las instalaciones del Departamento de Estudios Históricos Navales “Casa Amarilla”, el homenaje central al Almirante Guillermo Brown por el 159° aniversario de su fallecimiento.

El acto fue presidido por el Ministro de Defensa, ingeniero agrónomo Julio César Martínez, quien estuvo acompañado por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Vicealmirante Marcelo Eduardo Hipólito Srur, y la Presidente del Instituto Nacional Browniano, profesora Emilia Edda Menotti. Participaron también del acto autoridades de la Armada, del Estado Mayor Conjunto, del Ejército y la Fuerza Aérea.

Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado también estuvo presente junto a  Monseñor Germán Carmona, Capellán Mayor de la Armada y pronunció la invocación religiosa que compartimos a continuación:

lnvocación en el aniversario de la muerte del Almirante Guillermo Brown 

del libro del Eclesiástico (44, 1.10-15)

“Hagamos el elogio de los hombres de bien, de la serie de nuestros antepasados. ¿Qué diremos de ellos? 
Fueron hombres de bien: su esperanza no se acabó; 
sus bienes perduran en su descendencia; su heredad pasa de hijos a nietos. “

 

Padre Providente, que nos has dado la Patria como don y responsabilidad, y en ella haces brillar la vida y la conducta de los buenos ciudadanos para invitamos al esfuerzo, cotidiano y permanente, en la búsqueda del bien común.

Déjanos, Señor, iluminarnos hoy con la figura del Almirante Guillermo Brown, de su heroicidad, de su patriotismo adoptivo, de su estoicismo y de su fe.

Con él, la Patria abrió su camino definitivo de libertad e independencia. Con el nació la Armada de los argentinos para servir al honor de esta tierra y defender su bandera con el mismo arrojo de Brown y sus marinos.

Por eso te pedimos Señor, que seamos capaces de hacer perdurar en nuestra vocación naval lo que hoy recordamos de nuestro precursor. Que no decaiga nunca en nosotros el deseo de servir y poner a la Argentina por delante de cada ”no, para hacerla mejor con nuestra entrega sacrificado y silenciosa.

Que Stella Maris, luz de Fe en nuestra ruta humana, nos ayude como Madre y Patrona de la Armada para hacer fecunda esta recordación. Amen