El 2 de mayo de 1982, un mes después de que la Argentina tomara posesión de las Islas Malvinas, el crucero General Belgrano recibió un ataque con torpedos de un submarino británico mientras navegaba fuera de la zona de exclusión que Gran Bretaña había fijado. No tardaría en hundirse ocasionando la muerte de 368 tripulantes.

Rogamos a Nuestra Señora Stella Maris que las almas de los marinos fallecidos gocen de la Paz en la eternidad junto a Nuestro Señor.