El martes 17 de mayo, tuvo lugar el acto central por el día de la Armada en conmemoración de los 202 años del Combate Naval de Montevideo en el Estadio de Deportes de la Base Naval Puerto Belgrano.

La ceremonia estuvo presidida por el Jefe de Gabinete de Ministros, licenciado Marcos Peña, quien estuvo acompañado por el Ministro de Defensa, ingeniero Julio César Martínez; el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Vicealmirante Eduardo Marcelo Hipólito Srur; y el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, Vicealmirante VGM Carlos Enrique Aguilera.

Estuvieron presentes, asimismo, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, General de División VGM Bari del Valle Sosa; el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier Mayor VGM Enrique Víctor Amrein; y el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, General de División Diego Luis Suñer.

Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado, pronunció una invocación religiosa por todos los hombres y mujeres que murieron en acto de servicio por la Armada Argentina y se ejecutó un minuto de silencio en su honor y memoria.

Compartimos la Invocación de Monseñor Candia:

“Virgen Santísima, Stella Maris Patrona y Madre de todos los navegantes.

Recibe el homenaje que te tributa la Armada del Pueblo Argentino. 

A Tí la súplica confiada de quienes en la Fe acuden a recibir tu amparo para custodiar sobre el mar el honor de nuestra Patria y el orgullo de nuestra Bandera.

En el día de la Armada suplicamos por tu intercesión poderosa la bendición de Dios para vivir nuestra vocación de marinos.

Aquí están tus hijos de la Armada, hombres y mujeres que desde esta vocación singular sirven y se entregan por la Patria.

A los marinos que nos precedieron en el camino de la vida, especialmente aquellos que ofrendaron sus vida en actos del servicio, que el Señor les conceda gozar en el lugar de la luz y de la paz.

Estrella del Mar, tú que eres luz y guía, orienta nuestro camino y condúcenos al puerto de la bienaventuranza eterna.

Amén.”