El pasado lunes 2 de mayo, tuvo lugar en la Catedral Castrense Stella Maris, una Santa Misa en sufragio de los combatientes del crucero ARA General Belgrano y los caídos de la Armada en la Guerra de Malvinas.

La celebración fue presidida por Monseñor Germán Carmona, Capellán Mayor de la Armada y estuvieron presentes el Segundo Comandante del crucero ARA “General Belgrano”, Capitán de Navío VGM (RE) Pedro Luis Galazzi, actual presidente de la Asociación Amigos del Crucero ARA “General Belgrano”; junto a otros integrantes de la dotación del buque; oficiales de la Armada Veteranos de la Guerra de Malvinas, autoridades y personal civil y militar de la Fuerza.

Compartimos la homilía que pronunció Monseñor Carmona:

“Vosotros también dareis testimonio

Esta afirmación de Jesús en el Evangelio que acabamos de proclamar suena significativamente para cada uno de nosotros, para nuestra Armada, para la Argentina toda, de un modo muy especial este día.

Somos convocados por el llamado evocativo de esas 323 almas del Crucero General Belgrano y de todos aquellos que en su vocación estaban dispuestos a defender la Patria y lo hicieron entregando su vida, allá en el mar austral o en la turba de Malvinas, o bien marcaron sus existencias con el sello imborrable de la guerra.

Gracias a los que se les confirió el testimonio, supremo y liminar, de morir para defender el país, ese testimonio se vuelve para nosotros elocuente y es ejemplar.

Es elocuente, porque nos habla de ideales y de valores que no son los corrientes. El ideal es la Patria y en ella Patria, la sociedad misma, la familia, la descendencia, la integridad de la nación en sus confines. Los valores son la singularidad de la vocación naval, vocación vivida al extremo, los sacrificios que comporta y que la engrandecen, la responsabilidad asumida, el compromiso más allá de los propios intereses. 

Hoy nosotros “escuchamos” y ” contemplamos” este testimonio. No es un discurso ni una historia, es un presente, de todos ellos para todos nosotros y para nuestra posteridad. Por ello cada año esta fechase vuelve un memorial necesario. Precisamos recordar la ejemplaridad y el sacrificio, necesitamos volver a Malvinas para saber asumir cada día el compromiso integral por nuestra Argentina, para construirla en la entrega responsable de cada día.

Los héroes del Belgrano y nuestros muertos en la Guerra del Atlántico Sur, están aquí presentes en el Altar de Cristo porque se han unido a la Pascua del Señor, porque la vida del cristiano, la vida del creyente, es la comunión con Aquel que da la Vida. Pascua es Vida Eterna, Vida que Dios promete a sus creyentes, Vida que Dios da a los que lo dejan todo -aún la vida- para servir a sus amigos.

Hermanos, ellos nos dan su testimonio, aceptemos el desafío en esta nuestra carrera en la vida y tomemos la posta alentados con semejante ejemplo para darnos cada día en nuestra vocación naval y en nuestra respuesta a la Patria, a nuestros semejantes.

Ahora, ofrezcamos confiados el Sacrificio de Cristo que nos testimonia la Vida Eterna y nos asegura el premio a sus servidores fieles, invocando a Stella Maris como fuerza que alienta nuestra oración.

Amén.