El viernes 29 de abril, tuvo lugar en la Catedral Castrense Stella Maris, la celebración de una Santa Misa en conmemoración por el 34° Aniversario del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina y recordar a los 55 caídos que dieron su vida en Malvinas.

La celebración estuvo presidida por Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado y concelebraron el Padre Ricardo González, Capellán Mayor de la Fuerza Aérea; Monseñor Germán Carmona, Capellán Mayor de la Armada; el Padre Rubén Darío Bonacina, Capellán Mayor de Gendarmería Nacional; el Padre Diego Tibaldo, Capellán Mayor de Prefectura y el Padre Oscar Naef, Capellán Mayor del Ejército. Participaron también el Padre Rafael Mélida y Héctor Farías, Capellanes de Fuerza Aérea.

Estuvieron presentes el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza aérea, Brigadier Mayor “VGM” D. Enrique Víctor Amrein; el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, General de División “VGM” Bari del Valle Sosa; el Jefe del Estado Mayor de la Armada, Vicealmirante Marcelo Hipólito Srur; representantes del Ejército y Fuerzas de Seguridad y autoridades de la Fuerza Aérea. Veteranos y familiares de los caídos.

Compartimos la oración con la que Monseñor Candia cerró el emotivo homenaje:

“Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron;
Con su sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria engrandecieron.
 
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon,
y como héroes murieron.
 
Por la Patria morir fue su destino,
amarla su pasión eterna,
servir en la Fuerza aérea su vocación y signo.
 
No quisieron servir a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron morir de otra manera.”