El pasado miércoles 10 de agosto tuvo lugar en las instalaciones de la Escuela de Aviación Militar (EAM) de Córdoba, la ceremonia central del Día de la Fuerza Aérea Argentina.

El acto fue presidido por la señora Vicepresidente de la Nación, Lic. Gabriel Michetti, acompañada del Ministro de Defensa, Ing. Julio Martínez; el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza, Brigadier Mayor “VGM” Víctor Enrique Amrein y el Vicegobernador de la provincia de Córdoba, Martín Llaryora.

El Padre Ricardo González, Capellán Mayor de la FAA pronunció la invocación religiosa que compartimos a continuación:

“Un niño le preguntó a su papá:

de que tamaño es Dios?

Entonces al mirar al cielo su padre vio un avión y le

preguntó a su hijo:

¿de qué tamaño ves aquel avión?

El chico le dijo:

es pequeño, casi ni se alcanza a ver,

Entonces el papá lo llevó al aeropuerto y al estar cerca de }un avión le preguntó:

¿Y ahora de que tamaño dices que es?

el chico le respondió con asombro:

Papá: ¡Es enorme!

El papá le dijo entonces: Dios es así

el tamaño va a depender de la distancia que tu estés de ÉL”

Del lugar que ocupe Dios en el trono de nuestro corazón; ¡hombres y mujeres de la Fuerza Aérea Argentina!; depende el vuelo de nuestro espíritu en alas de la Fe y la Vocación de Servicio a que hemos sido llamados.

Esa Fe legado que nos dejaron los hombres de nuestra Independencia hace 200 años, allá en Tucumán, donde el 30% de los Congresales eran clérigos; verdadero legado de libertad también, libertad para elegir los mejores medios en orden al bien común de nuestra Nación.

Esa Fe que se tuvo y dio pleno sentido y trascendencia al vuelo definitivo hacia la eternidad de nuestros 55 Héroes de Malvinas.

En este día en que imploramos y damos gracias a Dios por el 104° aniversario de nuestra Fuerza Aérea Argentina; en nombre de todos los presentes, de cada uno de los integrantes de nuestra noble institución y de todos los hombres de buena voluntad, deseo renovar con firme convicción el legado de ese maravilloso don sobrenatural de la Fe:

Creo en dios que es el Amor, la Verdad, la Vida Eterna

y en la Argentina integrada por los hombres y las tierras

que hacen un solo camino, bajo una sola Bandera.

Creo en la lengua castellana y en la Iglesia verdadera,

en los labios de la madre sobre la frente sedienta,

en las manos del padre, en el esfuerzo de su trabajo y sapiencia.

Creo en la mujer que es esposa, madre, compañera,

y en la sonrisa de Dios que en los hijos se refleja.

Creo enel honor del hombre, su valor y la entereza

de quien es fiel a si mismo y está en paz con su conciencia.

Creo en los hombres leales que siempre suben la apuesta}cuando se lucha por algo que no admite componendas.

Creo también que el hombre tiene derecho a parcela

un pedacito de su Patria, si se esfuerza en merecerla.

Creo en el derecho inalienable de vivir en paz la tierra

si antes asumió el deber de dar la vida por ella

si ello fuera necesario, o mejor cuando así sea.

Creo en el que trabajo en pos de las causas honestas,

en el que ama a su prójimo y que el pecado detesta,

en quien es capaz de humildad cuando un error manifiesta.

Creo que nada es posible si la familia esta enferma,

y que de hombres viciosos se siguen causas siniestras.

Creo, esta es mi fe inquebrantable, lo demás es letra muerta.

Del Grl San Martín su bastón, su patriotismo; hoy nos despierta.

Creo en las gestas de mi historia que marcaron rumbo, mi camino

los Próceres de nuestra independencia, que no temieron torbellinos.

Creo en los hombres de Malvinas, en su corazón bien argentino,

cuya entrega nos indica que eterno es nuestro destino.

Creo en mi Argentina que celebra su bicentenario,

doy gracias  Dios por nuestro 104° aniversario.

Creo que con la ayuda de Dios y su bendición

entre todos podemos hacer grande nuestra nación.

Creo en mi pueblo, la Bandera, con devoción y respeto

toda nuestra institución, bajo la Virgen de Loreto.

Creo, doy gracias a Dios, la bendición levanto

por mi Patria la familia aeronáutica, sus amigos también

En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo.

AMEN.