El 20 de noviembre de 1845, una fuerza naval anglo francesa,  intentaba obtener la libre navegación del río Paraná para auxiliar a Corrientes, provincia opositora al gobierno de Rosas. Esto permitiría que la sitiada Montevideo pudiera comerciar tanto con Paraguay como con las provincias del litoral.

Rosas ordenó la defensa del río Paraná, ubicándose la principal fortificación en la Vuelta de Obligado y el encargado de la defensa del territorio nacional fue el general Lucio N. Mansilla, quien tendió de costa a costa barcos “acorderados” sujetos por cadenas. En la orilla derecha montó cuatro baterías artilladas con 30 cañones y con 160 artilleros, y detrás de ellos el Regimiento de Patricios.

La escuadra invasora contaba con fuerzas muy superiores a las locales. A pesar de la heroica resistencia de Mansilla y sus fuerzas, la flota extranjera rompió las cadenas y se adentró en el Río Paraná.

El daño que recibió la flota anglo francesa los obligó a anclar en la zona para reparar las naves y reconocer el coraje y la resistencia de las fuerzas criollas, y comprendieron que la intervención era un fracaso. Después de varios encuentros diplomáticos, en 1849 Southern por Inglaterra y en 1850 Lepredour por Francia, aceptaron las condiciones de Rosas para terminar el conflicto.

Por el coraje criollo demostrado en esta batalla, conmemoramos el 20 de noviembre de 1845 como el día de nuestra Soberanía Nacional.