Ciudad del Vaticano, 8 de febrero de 2017 (VIS).- Publicamos a continuación el Mensaje
del Santo Padre para la Cuaresma cuyo título este año es  “La Palabra es
un don. El otro es un don”.

Queridos hermanos y hermanas:
            La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva
a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo
sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a
la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl
2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la
amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona,
porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y,
con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).
            La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la
vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos
ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la
Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar
con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la
parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31).
Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave
para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera
felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

           


Fuente Sitio Oficial de Noticias de la Santa Sede 'Vatican Information Service' (VIS): Sigue leyendo en la nota original