En la mañana de hoy tuvo lugar en la Catedral Castrense Stella Maris, una celebración para dar comienzo a las actividades conmemorativas por el 80º aniversario de la firma del decreto que declaró a Nuestra Señora Stella Maris Santa Patrona de la Armada Argentina.

La celebración fue presidida por Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano de nuestro Obispado, acompañado por Monseñor Germán Carmona, Capellán Mayor de la Armada y sacerdotes miembros del Clero de la Armada y del Ejército.

Estuvieron presentes el Subjefe del Estado Mayor de la Armada Argentina, Vicealmirante IM VGM, Miguel Ángel Máscolo, autoridades y miembros civiles y militares.

Esta celebración marca el comienzo  de una serie de actividades que Monseñor Carmona organizará a lo largo del año con la Capellanía Mayor de ARA.

 

Stella Maris y nuestra Armada Argentina

El 18 de agosto de 1937, el Presidente Agustín P. Justo firmó un decreto oficial por el que la Virgen María, bajo la advocación de Stella Maris (Estrella del Mar), fue declarada Patrona de la Armada Argentina, de la misma manera ha sido proclamada en muchos países como protectora de los marinos.

En la Edad Media se creía que María (Myriam) significaba “estrella del mar”, en latín “Stella maris”. Las estrellas aparecen siempre en las Sagradas Escrituras como señal de guía, de esperanza y de protección, pero normalmente entre ellas siempre se destaca una, la más brillante. Si se tiene en cuenta que en la antigüedad la navegación dependía absolutamente de la observación astronómica, se entiende que los marinos observen aún con detalle estos astros y que la asociación religiosa surja espontáneamente: para la mayoría de los cristianos relacionados con la navegación es habitual mencionar a María como “Estrella Esplendorosa de los Mares”. Nada más apropiado, que elegir a María como estrella directriz de los navegantes.

La Armada de la Patria, teniendo por jefes al Almirante Brown que, como católico piadoso, jamás descuidaba el rezo del Rosario, y a Juan Bautista Azopardo, que solía orar ante una imagen de María que trajera desde Cádiz, dieron inicio al  culto que se extendió a los hombres que compusieron las dotaciones de las primeras naves de guerra argentinas, en la lucha por la independencia.

El decreto oficial firmado por el presidente Agustín P. Justo, en su  primer considerando  expresa que “la advocación de Nuestra Señora “Stella Maris” tiene singular significado para los hombres de mar, y que su culto es particular y profundamente grato al personal de nuestra Marina de Guerra”.