En la tarde del jueves 30 de marzo, Monseñor Santiago Olivera, Obispo Castrense electo, tuvo un primer contacto con los 152 capellanes participantes del 27 Encuentro General de Clero Castrense  que se desarrolla en el Cenáculo La Montonera, Pilar.

Monseñor Pedro Candia, Administrador Diocesano, recibió a Monseñor Olivera y le dio una cordial bienvenida a la diócesis junto a los Capellanes Castrenses que prestan servicio a lo largo y a lo ancho de nuestro país.

Monseñor Olivera agradeció el recibimiento y pidió oraciones por su nuevo ministerio. “Vengo con un corazón brocheriano como padre, hermano y pastor”, señaló.

Asimismo pidió que colaboren con él en un necesario aprendizaje que requiere esta peculiar pastoral castrense. Confió que desde que el Santo Padre le encomendó esta nueva misión no ha cesado de orar por los fieles y por los sacerdotes.

Ante los capellanes congregados en el auditorio principal, dijo que, al igual que el Santo Padre que comenzó su ministerio pidiendo que recen por él y que lo bendigan, también el obispo pidió a los sacerdotes que lo bendigan y que recen.

Para finalizar Monseñor Candia invocó a la Madre de Luján, Patrona del Obispado, invitando al rezo del Ave María y luego Mons. Olivera impartió la bendición.