obcastrensearg_brocheroPapa Francisco citó a San Brochero alertándonos ante la seducción que viene de la maldad, fue en la Exhortación Apostólica, Gaudete Et Exultate, “Sobre el llamado a la Santidad en el mundo actual”, publicada ayer lunes 9 de abril en 7 idiomas, el documento, de cinco capítulos, fue presentado en ciudad del Vaticano. En total consta de 177 puntos, claros y concisos, precisamente en el quinto capítulo, que lleva el título de “Combate, Vigilancia y Discernimiento”, en el apartado 162, hace una especial explicación.

El Santo Padre Francisco, habla sobre las tentaciones del mal, pues, si bajamos los brazos frente a ellas, es un camino directo a que seamos captados por él. Allí, nos explica, la Palabra de Dios nos invita claramente a «afrontar las asechanzas del diablo» (Ef 6,11) y a detener «las flechas incendiarias del maligno» (Ef 6,16).

Y para orgullo de todos los fieles argentinos, en el material que recorre el mundo, el Santo Padre uso una pregunta y enseñanza del propio San José Gabriel del Rosario Brochero. Francisco afirmó, como decía el Santo Cura Brochero, «¿qué importa que Lucifer os prometa liberar y aun os arroje al seno de todos sus bienes, si son bienes engañosos, si son bienes envenenados?».

162. Despiertos y confiados

La Palabra de Dios nos invita claramente a «afrontar las asechanzas del diablo» (Ef 6,11) y a detener «las flechas incendiarias del maligno» (Ef 6,16). No son palabras románticas, porque nuestro camino hacia la santidad es también una lucha constante. Quien no quiera reconocerlo se verá expuesto al fracaso o a la mediocridad. Para el combate tenemos las armas poderosas que el Señor nos da: la fe que se expresa en la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la celebración de la Misa, la adoración eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero. Si nos descuidamos nos seducirán fácilmente las falsas promesas del mal, porque, como decía el santo cura Brochero, «¿qué importa que Lucifer os prometa liberar y aun os arroje al seno de todos sus bienes, si son bienes engañosos, si son bienes envenenados?».-