obcastrensearg_papa francisco y nuevos sacerdotesPapa Francisco | Pidió el cese de toda violencia en Nicaragua, resaltando que las diferencias se deben resolver pacíficamente y con responsabilidad, luego del rezo del Regina Coeli, el Santo Padre expreso su cercanía con este pueblo latinoamericano que está sufriendo. Señalando que le preocupa lo que sucede en aquel país, donde inclusive se produjeron muertes y un gran sufrimiento al pueblo después de las protestas sociales.

Recordando también que en el Día de Oración por las Vocaciones se celebra en toda la Iglesia, el tema es: “Escuchar, discernir, vivir el llamado del Señor”.

A continuación compartimos la interpretación del italiano al castellano del mensaje enviado a Nicaragua del Santo Padre Francisco:

Queridos hermanos y hermanas:

Me preocupa lo que está sucediendo en estos días en Nicaragua, donde, después de una protesta social, se produjeron enfrentamientos, que también causaron algunas víctimas. Expreso mi cercanía en oración a ese país, y me uno a los obispos para pedir que cese toda violencia, evitar un derramamiento de sangre inútil y que las cuestiones abiertas se resuelvan pacíficamente y con sentido de responsabilidad.

Como mencioné anteriormente, en este cuarto domingo de Pascua, el Día de Oración por las Vocaciones se celebra en toda la Iglesia. El tema es: “Escuchar, discernir, vivir el llamado del Señor”. Agradecemos al Señor por continuar avivando en la Iglesia historias de amor por Jesucristo, para alabar su gloria y servir a sus hermanos. Hoy, en particular, agradecemos a los nuevos sacerdotes a quienes ordené recientemente en la Basílica de San Pedro. Y le pedimos al Señor que envíe tantos buenos obreros para trabajar en su campo, así como que multiplique las vocaciones a la vida consagrada y al matrimonio cristiano. Como dije, hoy ordené dieciséis sacerdotes. De estos dieciséis, cuatro vinieron aquí para saludarlos y darme la bendición.

Escoltando al Santo Padre Francisco, los 4 nuevos sacerdotes se asomaron a la ventana del Estudio Apostólico para saludar a los fieles.

Saludo cordialmente a todos ustedes, romanos y peregrinos de Italia y de muchos países, especialmente los de Setúbal, de Lisboa, de Cracovia y los Pías Discípulos del Divino Maestro de Corea.

Saludo a los peregrinos de Castiglione d’Adda, Torralba, Modica, Cremona y Brescia. El coro parroquial de Ugovizza; los chicos de la Cresima de Gazzaniga, Pollenza y Cisano sul Neva.

Les deseo a todos un buen domingo; y por favor no te olvides de rezar por mí. Buen almuerzo y adiós!