obcastrensearg_mons olivera en Campo San Martín 03Campo San Martín | Construyamos una Nación donde reine la Verdad y la Justicia, el Amor y la Paz, la síntesis le pertenece a Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina, y pertenecen a parte del mensaje con motivo del acto oficial en Chipre, por un nuevo Aniversario de nuestra Revolución de Mayo de 1810.

Un cielo diáfano, pintaba un horizonte en celeste profundo que tímidamente dejaban pasar algunas nueves, como a modo de homenaje a nuestros colores patrios, es que todo el mundo estaba allí, en ese valle que formaban las sierras que bordean a la base operativa las Fuerzas de Tarea Argentina, si hasta esa propia geografía sumaba a conformar ese gran escenario que honraría a nuestra tierra. Formados en la plaza mayor del Campo San Martín, en el medio día de Chipre, los hombres y mujeres de la FTA (Fuerzas de Tarea Argentina), ansiosos esperan el acto por el 208° Aniversario de la revolución de Mayo.

Con las banderas de todas las naciones izadas apostadas en Chipre por disposición de la UNPA (Área Protegida de Naciones Unidas) decían presente en el acto, además, desde el edificio central de la dependencia se desplego una bandera gigante, que como cual pórtico nos señalaba ese ingreso al día glorioso. Mientras tanto, en los palcos de honores, se disponían las autoridades de la base y civiles quienes se ubicaron en el lugar privilegiado, para ver pasar al ritmo de las marchas interpretadas por banda musical militar, el cruce del desfile en honor a nuestro país.

A la hora del mensaje de nuestro Obispo, mientras los efectivos formados lo observaban atentos, Mons. Santiago Olivera comenzó a vivir este tiempo patrio en tierra chipriota, es que, es la primera de sus visitas a la misión de Paz y justamente en coincidencia con la fecha histórica para todos nosotros. Allí, nuestro Obispo Diocesano Castrense dijo, en cada celebración patria debería afianzarse el sentido de pertenencia a la comunidad, como el compromiso de sentirnos constructores de su futuro.

Agregando, desde este lugar (Chipre), de este Servicio por La Paz rezamos por nuestra Patria que reclama nuestro compromiso solidario orientando al bien común. Pero haciendo foco que estos valores, deben ser una opción moral que iluminen la vida y la conducta.

Allí, afianzado en esta revelación, Mons. Santiago Olivera quiso dejar bien claro, cuáles son esas bases morales que debemos remediar, el rostro de la pobreza, de la violencia del desencuentro por no aceptar y reconocer la historia en su totalidad, y la marginalidad, una herida que nos interpela. Alertándonos, si no se revierte puede llevarnos a una sociedad individualista empobrecida y sin compromiso social, que fue un orgullo de nuestra Patria.

A Dios dio gracias, y le pidió, hoy te pedimos que nos des la fortaleza de los valores morales y la responsabilidad de los deberes de ciudadanos, para que sepamos construir, desde la coherencia de nuestras vidas y el compromiso con el bien común, una Nación donde reine la Verdad y la Justicia, el Amor y la Paz.

A continuación, compartimos con ustedes el texto completo del discurso de Mons. Santiago Olivera:

25 de Mayo en Chipre

Cada año nos reúne en este día el amor a nuestra Patria, que la reconocemos como un don y una tarea que compromete nuestro presente. Hoy queremos elevar nuestra plegaria de agradecimiento a Dios por aquel acontecimiento de Mayo que es garantía de nuestra identidad, pero también es desafío de una realidad que nos convoca y compromete. En cada celebración patria debería afianzarse el sentido de pertenencia a la comunidad, como el compromiso de sentirnos constructores de su futuro.

Celebrando desde este lugar, de este Servicio por La Paz rezamos por nuestra Patria que reclama nuestro compromiso solidario orientando al bien común. Estos valores deben ser una opción moral que iluminen la vida y la conducta. Conocemos el grado de deterioro moral que iluminen la vida y la conducta. Conocemos el grado deterioro moral y social que ha sufrido y sufre nuestro pueblo, y que muestra en el rostro de la pobreza, de la violencia del desencuentro por no aceptar y reconocer la historia en su totalidad, y la marginalidad, una herida que nos interpela. Esta realidad forma parte de esa deuda interna que si no se revierte puede llevarnos a una sociedad individualista empobrecida y sin compromiso social, que fue un orgullo de nuestra Patria.

Hemos venido, Señor, a darte gracias. Hoy te pedimos que nos des la fortaleza de los valores morales y la responsabilidad de los deberes de ciudadanos, para que sepamos construir, desde la coherencia de nuestras vidas y el compromiso con el bien común, una Nación donde reine la Verdad y la Justicia, el Amor y la Paz. Tú conoces, Señor, nuestros corazones con sus grandezas y debilidades, danos la sabiduría y la humildad necesarias para purificar nuestras intenciones y descubrir el alcance y la responsabilidad moral de nuestras vidas, como nuestra misión de  “ciudadanos y gobernantes”, para construir juntos una Patria de hermanos, porque nos sentimos hijos de un mismo Dios que es la “fuente de toda razón y justicia”. Amén.

Rezamos la oración por la Patria

+Mons. Santiago Olivera

Obispo Castrense de Argentina

 

Oración por la Patria

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.                           

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser Nación,

una Nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a lso pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del dialogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

 

Amén.