obcastrensearg_mons olivera en Lourdes 00Lourdes | Mons. OliveraComo en toda peregrinación, traemos oraciones de todos, y también, de las familias del ARA San Juan”, a minutos de arribar a la ciudad donde asistirá en la 60° PMI (Peregrinación Militar Internacional), procedente de París, luego de haber permanecido en su primera jornada en Francia, realizaba estas declaraciones. Muy temprano, el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Santiago Olivera junto al Vicario General Castrense, Mons. Gustavo Acuña, recorrieron en tren, los 829 kilómetros que separan ambas ciudades.

Recién llegados, en el propio andén de la Estación de trenes en Lourdes, Mons. Olivera señalaba, gracias a Dios, ya estamos en esta maravillosa ciudad de la fe, viviendo por adelantado un clima de fiesta, por la tarde se suman a nuestra presencia, un militar  y también el Capellán Mayor de la Armada, el Padre Eduardo Castellanos. Observando a sus lados, el Obispo Castrense nos señala, ya se ve la presencia de militares de todos los países, es una peregrinación internacional que convoca a muchos ejércitos del mundo, en esta oportunidad Argentina esta representada por unos pocos, pero lo importante, es también estar y peregrinar.

Mons. Santiago Olivera además recordó, como toda peregrinación traemos oraciones de todos, de toda la familia Militar Argentina, de todas las Fuerzas de Seguridad Nacional, traemos a las familias del ARA San Juan, con la certeza de traer, las alegrías y la tristeza. Sin olvidarse de los que ya no están, nuestro Padre y Pastor de la Iglesia Diocesana Castrense declaró, también traemos a, aquellos hermanos y hermanas que mueren en el servicio a la patria por cuidarnos.

Antes de partir a su nuevo hospedaje en Lourdes, previo al inicio de la 60° PMI, que será mañana, nuestro Obispo nos contó, luego de instalarnos, lo primero que haremos con el Vicario General, Mons. Gustavo Acuña, será celebrar la Eucaristía y dar gracias a Dios por esta peregrinación. Damos gracias, porque es sin lugar a dudas, es un regalo muy grande de Dios el que nos hace como Iglesia y como país también, porque no venimos solos, llegamos representando a nuestra patria.-