obcastrensearg_mons olivera en lourdes santa misa internacional 09LourdesPaz en la Tierra fue el clima vivido en la Santa Misa Internacional, allí, estuvieron todos, y también nuestro Obispo, Mons. Olivera quien concelebró desde el mismo altar mayor de la Basílica, estuvo en nombre de nuestra nación Argentina, fue la primera actividad desplegada en el último de los días de la 60° PMI (Peregrinación Militar Internacional) en Francia. Todo se desarrollaba en la Basílica de San Pío X, los militares y personal de seguridad nacional junto a sus Obispos, Vicarios, Capellanes Castrenses y Religiosas del mundo celebraron la Eucaristía.

Allí, nuestro Obispo Castrense de Argentina, Mons. Santiago Olivera, nuestro Vicario General, Mons. Gustavo Acuña, nuestro Capellán Mayor de la Armada, Pbro. Eduardo Castellanos, concelebraban el encuentro religioso más esperado de la 60° PMI.  Bajo la luz del Cirio Bendito por la Paz, que se encendió en el comienzo de la jornada de la Peregrinación Militar Internacional, allí todos rezaron por la intensión y premisa del encuentro, “Paz en la Tierra”.

Este domingo de Pentecostés jamás será olvidado, las voces del mundo se unieron y fundieron en un solo canto, ya el lema se hizo carne en sus corazones, el Gloria de Dios, la bendición de los sacerdotes presentes impartida hidrató la suplica para convertirla en verdad, en justicia divina, la semilla de la Paz ya germina en cada uno de ellos. Aquí en Lourdes, en Francia, en la fiesta y alabanza de este domingo de Pentecostés, es como dice Su Santidad Francisco, se sintió el Espíritu que cambió los corazones, ese que cambia los acontecimientos, que actúa como una armadura, como una revolución que nos reconstituye y nos orienta hacia Dios y hacia el mundo, para celebrar la Paz en la Tierra.

Fue de los momentos más emocionantes, el mundo castrense entero rezó en Lourdes, la imagen nos mostraba uno a uno los rostros de religiosos, militares, de mujeres y hombres que vibraban en ese sentimiento puro. Una ceremonia que se magnifico en cada detalle, así lentamente iniciaba ese camino del inicio del final para muchos, pues ese largo peregrinar comenzaba a madurar, para encabezar la vuelta a sus países, a casa, para poder ahora llevar no solo el equipaje que trajeron, sino todas las enseñanzas, la misión más importante, aplicar todo lo aprendido no solo en el trabajo, sino en sus vidas.

Se escucharon los mensajes en distintas voces del mundo, muchas de ellas incomprensibles para el oído común, pero esas palabras eran tan puras que lograron derribar esa barrera de la incomprensión para hacer valer el mensaje más puro, “Paz en la Tierra”. La Santa Iglesia nuevamente nos reunía a todos, la vista en 360 grados nos mostraba los miles de corazones de estos peregrinos, que llegaron en misión de instruirse en el poder más importante que puede llegar a tener la humanidad, la fe, esa fe que brota como el manantial divino que hizo surgir nuestra Santa Virgen de Lourdes, allí en Francia.

Sesenta años, un mismo compromiso, ellos son aquellos que en el inicio del camino vieron la importancia de reunirse en la gruta del milagro, nuestra Madre Virgen María y su advocación lograba una vez más el milagro de Paz. Mientras tanto, promediando el medio día en Francia, los peregrinos pudieron disfrutar del espectáculo de la Fuerza Aérea francesa, quienes con su división de paracaidistas, desplegaron su gran talento y capacidad operativa, aterrizando en la misma explanada del Santuario. Ya en las primeras horas de la tarde, iniciará la gran Fiesta del adiós, en ese mismo lugar, para finalizar con el rezo del Santo Rosario y la ofrenda de Cirio en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, el final es evidente, pero antes de él ya sabemos que el año próximo volveremos, a la 61° PMI entre el 17 y el 19 de mayo de 2019.-