obcastrensearg_salvemos las dos vidas 05Legal o ilegal, el aborto mata igual, Salvemos las dos Vidas, la consigna se repitió en las principales ciudades del interior de nuestro país, Córdoba, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Paraná-Entre Ríos, Rosario-Santa Fe, Jujuy, Santa Fe Capital, Formosa, Misiones, La Pampa, dijeron sí a la vida. Convocados por la organización Unidad Pro Vida, bajo la consigna, Manifestación en contra del Aborto, Salvemos las dos Vidas, este domingo 10 de junio era el momento de expresar esta amplia defensa en el interior de argentina.

La tarde del domingo, lentamente fue plagando las calles de las principales ciudades con la presencia de familias, mujeres y hombres quienes no dudaron en hacer público el sentimiento profundo de quienes se oponen al proyecto de ley que el próximo miércoles en la Cámara de Diputados debatirá la discutida posibilidad de despenalización del aborto. En Mendoza, fue el Parque Gral. San Martín el lugar elegido por los mendocinos para el encuentro, en Córdoba las inmediaciones del Patio Olmos fueron el escenario del final de la marcha, donde una marea de gente expresaba su respaldo a la vida.

Con mensajes que decían, “Soy atea y defiendo las dos vidas. No es religión, no es Política. Son derechos humanos”, expresaba otro cartel. Con reflexiones de la gente que nos alertaban de, “Creemos que se está mintiendo cuando dicen que es un derecho sobre el cuerpo, porque no se decide sobre el cuerpo sino sobre la vida de otra persona”. En Jujuy, los ciudadanos elegían la histórica plaza Belgrano de la ciudad capital de San Salvador de Jujuy, donde como en el resto del país, alertaban a los legisladores de que sean consientes de salvar las dos vidas.

El país, está en cuenta regresiva, y sin dudas el próximo miércoles, cuando el Congreso habilita luego de haber debatido en comisión el proyecto de ley, ésta, ingresará al recinto de la Cámara baja. Mientras nos acercamos a la fecha, las voces se siguen multiplicando, la defensa a la vida, el incentivo a seguir educándonos, comprendiendo el valor supremo que es, el derecho a vivir de esos inocentes a los que se pretenden descartar quirúrgicamente.

Ayer nuestro Obispo Castrense de Argentina, hizo una especial proclama, fue en ocasión de celebrar las Fiestas Patronales del Sagrado Corazón en Córdoba, donde nos pedía,  recemos por nuestra patria, por el encuentro de todos, por la vida, para que sea defendida y custodia. También agradeció el trabajo de los Diputados que a lo largo del tratamiento en comisión y también públicamente hablaron sobre la importancia de no avanzar con esta posible ley de legalización del aborto.

Lo propio hizo con la gente, con la población que es siempre valiente y sale a la calle, a expresar y enseñar, al respecto agradecía a, nuestro pueblo que ha salido a, anunciar el valor de la vida, defenderla, a predicarla, a manifestar de todas las maneras, lo valioso que es la vida, siendo voz de los que no tienen voz, siendo voz de los más frágiles, siendo voz de los indefensos. Pero sin olvidarnos, que existen algunas madres que no lo ven así, ellas, que están llamadas a ser santuario de la vida, quieren convertirse en cementerios, es y muy triste y es doloroso, la iglesia experta en humanidad recuerda, el grave mal que se hace con el aborto.

Mientras tanto, las imágenes no dejan de emocionar a quienes vemos la sociedad sale en defensa de la vida, pero no será la última vez que el pueblo auto convocado por redes sociales se reunirá. El próximo miércoles 13 de junio, se espera la marcha masiva que haga sentir el corazón de quienes velan por la vida, la convocatoria será en CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), en propio Congreso de la República Argentina.-

Pensando en todo esto que se vivió a favor de la vida, para que no se apruebe el aborto en Argentina recemos. ¡Se acuerdan que la madre Teresa de Calcuta en los casos difíciles rezaba mil Acordados! En tiempos de redes sociales, la consigna es, ¿Si juntamos mil hoy por el debate? Rezar 10. ¡Y conseguí 10 personas que recen 10 más!

Acordaos,  ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando Vuestro Socorro, haya sido desamparado por Vos. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las Vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos.

Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas ante la necesidad, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.”