obcastrensearg_mons angelelliVaticano | Su Santidad Francisco anunció la Beatificación de Mons. Angelelli a los Padres, Murias, Longueville y el laico Pedernera, quienes pertenecían a la Diócesis de La Rioja. A ellos se les reconoció su martirio “en oído de la fe”, a poco menos de cumplirse medio siglo del inicio de su apostolado en la Diócesis de La Rioja de Mons. Angelelli y 42 años de la muerte de ellos, llega tan importante noticia.

La  misma fue confirmada por intermedio de Mons. Marcelo Colombo, Obispo de La Rioja, quien señalaba que fue el propio Papa Francisco quién vía telefónica le anunciaba el hecho. Al respecto dijo, tuvo palabras cálidas y paternales al comunicarle la buena nueva. Además dijo, el Santo Padre Francisco, me animó a comenzar cuanto antes los trabajos preparativos para la ceremonia de Beatificación de Mons. Angelelli y sus compañeros Mártires.

Agregando, me expresó su alegría que el próximo 4 de agosto en La Rioja, tengamos esta hermosa noticia para celebrar la Vida que nos viene del Señor y que en Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao fue entregada por amor a Dios y a los hombres.

En el repaso de los hechos históricos, recordamos que nuestros mártires, perdieron la vida en la última dictadura, en el caso del Mons. Angelelli, fue el 4 de agosto de 1976, en el Paraje Punta de Llanos, en la Ruta Nacional 38, a la salida de la localidad de Chamical, La Rioja. Según se pudo saber, ese último día de vida de Mons. Enrique Angelelli, regresaba junto al Padre Arturo Pinto, de haber oficiado la Santa Misa, en honor a los Padres, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, quienes habían sido martirizados en el mes de julio del mismo año, en la misma zona.

En el caso de nuestro Laico Wenceslao Pedernera, el era un trabajador, tenía una profunda fe católica, y fue asesinado de 20 balazos por cuatro encapuchados, el 25 de julio de 1976. Cuenta la historia, que era de madrugada, cuando terminaban con la vida de Wenceslao frente a su esposa y sus hijas, quienes son las únicas testigos.

La pérdida de sus vidas, hizo que los lugareños cuando se referían a ellos, los llamaran como los Mártires de Chamical, justamente este designio hizo que el propio Obispo de La Rioja, Mons. Colombo, replanteara la causa. Es decir, solicitaba al Vaticano, que se estudie el expediente de sus muertes como una única causa, para así lograr comprobar el poder real del valor de fe que tuvieron los mártires.

A la hora de analizar el contexto histórico, los ahora reconocidos mártires, iniciaban su proceso de Beatificación por separado, es así como primero fueron presentadas las causas, de los Padres, Murias y Longueville, luego se iniciaba la causa de Mons. Angelelli y posteriormente la del Laico, Pedernera. Según se sabe, en el análisis general de las cuatro muertes, al unirse en un solo expediente sus causas, se pudo observar que los asesinatos responden en el contexto histórico y político que vivía nuestro país a una suerte ataque directo a la iglesia.

Tal se ha estudiado, sus muertes, fueron parte de un plan para desarticular una Iglesia en salida, capaz de colocarse del lado de los trabajadores explotados en el interior de nuestra nación. Con un obispo de voz profética, que cuestionaba sin temor las injusticias y los excesos del régimen, por tal motivo, tras su muerte de Mons. Angelelli lejos de olvidarse, se convirtió en una figura emblemática para el pueblo, pero también incómoda para cierto estatus social.

Por su parte, Mons. Colombo en su comunicado expresó, en las próximas semanas podré comunicarles más detalles de la ceremonia de beatificación que compromete desde ya nuestra oración. ¡Dios bendiga a La Rioja y a su Iglesia! ¡Dios bendiga al pueblo riojano! Los abrazo y bendigo en Jesús, nuestro niño alcalde y buen pastor. Si bien aún no hay una fecha exacta de la ceremonia de Beatificación, desde La Rioja, se impulsaría que se pueda optar por el mes de noviembre de este año, y otro de los temas a abordar es ver el lugar de la misma, puesto que hay que contemplar el espacio para albergar a los fieles.

No nos olvidemos, que Mons. Enrique Angelelli, era oriundo de Serrezuela, Córdoba, localidad que se encuentra muy cerca de, Cruz del Eje Córdoba representa una parte muy especial de su historia en la vida de nuestro Mártir, y se estima que muchos viajaran para asistir a la ceremonia.-