Ante Jesús en este Jueves Santo y Sacerdotal oremos por nuestros seminaristas y nuestro Seminario que está dando sus primeros pasos

Publicado el1 abril, 2021

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Ante Jesús en este Jueves Santo y Sacerdotal oremos por nuestros seminaristas y nuestro Seminario que está dando sus primeros pasos, así lo pedía la Pastoral Vocacional Castrense, mediante una carta dirigida a sus hermanos Sacerdotes. En el escrito, difundido también en el día del Sacerdote, señalan, “en este día, que damos gracias por tu vida y vida sacerdotal, te queremos pedir tengas, en tu oración ante Jesús de este Jueves Santo y sacerdotal por excelencia, una especial oración por nuestros seminaristas y nuestro Seminario que está dando sus primeros pasos”.

A continuación, compartimos en forma completa la carta de la Pastoral Vocacional Castrense:

Jueves Santo- “Esto es mi Cuerpo entregado por ustedes”

Querido hermano:

¡Feliz día del sacerdote!

En este día, que damos gracias por tu vida y vida sacerdotal, te queremos pedir tengas, en tu oración ante Jesús de este Jueves Santo y sacerdotal por excelencia, una especial oración por nuestros seminaristas y nuestro Seminario que está dando sus primeros pasos.

Te contamos que, en el Curso Introductorio “Santo Cura Brochero”, están Joaquín y Miguel; y en el Seminario Mayor “San Juan de Capistrano”, están Luis, Agustín, Julián y Tomás.

Ante la presencia de Jesús en la Eucaristía, en el momento dedicado hoy, para la Adoración, te pedimos los tengas presente, para que se dejen conducir siempre por el querer de Dios y afiancen, día a día, el llamado que han recibido si Dios se los confirma.

Aprovechamos la ocasión para agradecerte también, todo lo que haces en favor de la promoción de las vocaciones sacerdotales. Sabes que contás con nosotros para cualquier ayuda en este orden y nos ofrecemos- en la medida de tus posibilidades y lugares de donde desempeñas tu ministerio sacerdotal- realizar jornadas vocacionales, visita con los seminaristas, etc.

Te dejamos un renovado saludo en nuestra Madre, la Virgen de Luján y nuestros santos patronos, San Juan de Capistrano y el Santo Cura Brochero.

P/D: Te compartimos un pequeño subsidio de oración para hoy

Pastoral Vocacional Castrense

ANTE EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

GUÍA: Cantamos (un canto que motive a la adoración).

GUÍA: En esta adoración, en este jueves sacerdotal, venimos a Vos, Jesús, a que intercedas por nuestra oración al Padre- Tu Padre y Nuestro Padre Dios- por las vocaciones sacerdotales.

Queremos que en este que hemos iniciado con nuestro Seminario propio, acompañar este regalo de Dios para nuestra Diócesis Castrense, con nuestra oración.

Acreciente en nuestro corazón la oración confiada por los sacerdotes y obispo de nuestra Iglesia y aquellos que llamas y han respondido como los que quieres llamar para que te respondan con generosidad…

GUÍA: A cada alabanza vamos a responder: Te alabamos, Señor (o puede ser algo cantado)

LECTOR 1:

-Te alabamos, Señor, por tu grandeza

-Te alabamos, Señor, por tu misericordia.

-Te alabamos, Señor, por tu bondad de Pastor

-Te alabamos, Señor, por tu gran ternura.

-Te alabamos, Señor, por tu amor sin límites.

-Te alabamos, Señor, por tu entrega generosa.

-Te alabamos, Señor, por ser fuente de vida.

(Se pueden agregar más alabanzas)

GUÍA: cantamos (“Quiero alabarte” u otros de alabanza)

GUÍA: Iluminados por el Espíritu, escuchemos y meditemos la Palabra de Dios

LECTOR 1: Evangelio según San Marcos (6, 34-44)

“Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato. Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: “Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vaya a las poblaciones cercanas a comprar algo para comer.” Él respondió: “Denles de comer ustedes mismos.” Ellos le dijeron: “Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos.” Jesús preguntó: “¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.” Después de averiguarlo dijeron: “Cinco panes y dos pescados.” Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupo, sobre la hierba verde, y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta. Entonces Él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse, y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil hombres.”

Palabra del Señor.

Breve Silencio.

GUÍA: Dejemos que la Palabra de Dios resuene en nuestro corazón.

ORANTE

“Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.”

ORANTE 2:

El Señor nos invita a abrir nuestros ojos, a ver que hoy también hay una gran muchedumbre que

está como ovejas sin pastor. Una muchedumbre que camina sin rumbo, sin sentido, sin un pastor

que los guíe por el camino que los llevará a la verdadera felicidad; una muchedumbre que busca

la felicidad en cosas que no llenan los deseos de su corazón.

Te pedimos, Señor, que envíes tú Espíritu al corazón de los sacerdotes, para que no sean

indiferentes frente a esa muchedumbre que te está buscando. Dales el don de poder ver esta

realidad y compadecerse de ella. Dales el don de saber guiarlos hacia Vos.

Breve Silencio.

ORANTE 1:

“Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: “Este es un lugar desierto, y

ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vaya a las poblaciones cercanas a comprar algo

para comer.” Él respondió: “Denles de comer ustedes mismos.” Ellos le dijeron: “Habría que

comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos.”

ORANTE 2:

El Señor nos invita a acercarnos a la muchedumbre y a escuchar su hambre. La muchedumbre

tiene hambre, hambre de algo que llene sus corazones, hambre de Dios. Y el Señor nos dice

constantemente: “Denles ustedes de comer”.

Te pedimos, Señor, que envíes tú Espíritu al corazón de los sacerdotes, para que sepan siempre

responder a tu llamado a dar de comer a la muchedumbre. Que sepan que descubrir que nunca

es tarde para dar de comer. Que sepan descubrir que ellos pueden darles a tantos hombres el

único Pan que sacia, el único Pan que llena los corazones hambrientos, que ellos pueden darte a

los hombres a Vos, Jesús Eucaristía.

Breve Silencio o un canto.

ORANTE 1:

“Jesús preguntó: “¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.” Después de averiguarlo dijeron:

“Cinco panes y dos pescados.” Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupo, sobre la hierba

verde, y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.”

ORANTE 2:

Jesús siempre nos pregunta qué tenemos para dar, para saciar el hambre de la gente. Jesús no

nos pide que demos más de lo que tenemos para dar. Pero Él quiere que eso que tenemos para

dar, los dones que Él mismo nos dio, lo pongamos al servicio de esa hambre.

Te pedimos, Señor, que envíes tu Espíritu al corazón de los sacerdotes, para que sepan reconocer

en ellos los dones, los carismas, que Vos les regalaste. Y que, con un corazón gen

Breve Silencio o un canto.

ORANTE 1:

“Entonces Él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la

bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran.

También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse, y se recogieron

doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil

hombres.”

ORANTE 2:

Frente a la muchedumbre hambrienta puede parecernos que no nos alcanza con lo poco que

tenemos para dar, que si contamos sólo con nuestros “cinco panes y dos peces” vamos a

despedir a la muchedumbre sin haberlos saciado. Pero Jesús nos invita a ponernos en sus manos.

Es en Jesús y desde Jesús que podremos dar de comer y saciar a tanta gente.

Te pedimos, Señor, que envíes tu Espíritu al corazón de los sacerdotes, para que, como Vos, que

te das en la Eucaristía para saciar el hambre de todos los hombres, sepan darse, sepan, con sus

vidas, ser Pan para los hombres.

Canción: “Quiero ser pan” u otros vocacionales

GUÍA: Unidos a Jesús Buen Pastor, confiemos nuestras súplicas diciendo: Jesús, Buen Pastor,

escúchanos.

LECTOR 1:

-Por la Iglesia de Dios, para que ore siempre como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores

para la cosecha. Oremos…

-Por los cristianos del mundo, para que con la oración, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes

que atraviesan por horas de dificultad. Oremos…

-Por el Papa Francisco y nuestro obispo Santiago, como pastores nuestros, danos docilidad y

colaboración solícita a su pastoreo. Oremos

-Para que los sacerdotes y consagrados anuncien con entusiasmo el Evangelio de Jesús en el

mundo. Oremos…

-Para que siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir la llamada de Dios y

dedicar su vida, como Jesús, los profetas y los apóstoles, al servicio de sus hermanos los hombres,

siendo testigos de esperanza. Oremos…

-Para que todos nosotros, comunidad cristiana, tomemos conciencia de que la vocación es fruto

de la gracia y oremos insistentemente al Señor pidiendo la abundancia de vocaciones que la

Iglesia necesita, recordando hoy, especialmente, las vocaciones a la vida sacerdotal. Oremos…

-Por las familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer futuras vocaciones para el

servicio de la Iglesia. Oremos…

Canción: “Ven y sígueme” u otro vocacional.

GUÍA: Para concluir este rato de adoración y oración rezamos juntos la oración por las vocaciones:

Señor Jesús, buen pastor de tu pueblo,

te necesitamos para vivir con esperanza.

Queremos rogarte que regales más sacerdotes a tu Iglesia;

para que lleven la luz de tu Palabra

y reúnan a tu familia en torno al altar.

Te damos gracias

porque a través de ellos nos das el perdón

que nos alienta a seguir caminando.

Danos sacerdotes misioneros, itinerantes y samaritanos.

Dispuestos a la entrega de la propia vida.

Que nos acompañen

a construir un mundo nuevo

de paz, de justicia y de solidaridad.

¡Escúchanos, Señor!

Que tus sacerdotes puedan ser fieles a tu llamado,

que sean signo de tu amor para tu pueblo

y se entreguen con alegría.

Que sean capaces de compartir la vida de los pobres

y consuelen a los que sufren.

Bendice a nuestra Iglesia Particular Castrense,

con vocaciones a la vida sacerdotal y

regala a nuestros seminaristas, perseverancia y generosidad.

Jesús Buen Pastor, en vos confiamos.

María, Madre de Luján, ruega por nosotros

junto a nuestros santos patronos:

Juan María Vianney, Juan de Capistrano y José Gabriel Brochero

Amén.

GUÍA: Terminamos nuestra adoración al Señor cantando (Alabado sea el Santísimo u otro canto apropiado)

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