Bienaventuranzas de los Políticos, fueron escritas por el Cardenal vietnamita, Francisco Javier Van Thuân, quien estuvo presó en su país desde 1975 hasta 1988. El Cardenal Van Thuân, fue nombrado por San Juan Pablo II, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, y es el autor del documento que compartimos.

El Cardenal Francisco Javier Van Thuân, se desempeño desde aquel momento, a la gran misión encargada, trabajando en la pastoral de la Iglesia para incentivar al mundo a que transite en el camino de justicia y paz. Resulta muy importante en nuestro tiempo, volver a releer el documento, para así saber también la importancia y las condiciones de quienes adoptan el compromiso de trabajar por el bienestar de nuestra Patria.

A continuación compartimos con ustedes el documento del Cardenal, Francisco Javier Van Thuân en forma textual:

BIENAVENTURANZAS DE LOS POLÍTICOS

 

  1. Bienaventurado el político que tiene un elevado conocimiento y una profunda conciencia de su papel.

El Concilio Vaticano II definió la política «arte noble y difícil» (Gaudium et spes, 73). A más de treinta años de distancia y en pleno fenómeno de globalización, tal afirmación encuentra confirmación al considerar que, a la debilidad y a la fragilidad de los mecanismos económicos de dimensiones planetarias, se puede responder sólo con la fuerza de la política, esto es, con una arquitectura política global que sea fuerte y esté fundada en valores globalmente compartidos.

 

  1. Bienaventurado el político cuya persona refleja la credibilidad.

En nuestros días, los escándalos en el mundo de la política, ligadas sobre todo al elevado coste de las elecciones, se multiplican haciendo perder credibilidad a sus protagonistas. Para dar la vuelta a esta situación, es necesaria una respuesta fuerte, una respuesta que implique una reforma y una purificación a fin de rehabilitar la figura del político.

 

  1. Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.

Para vivir esta bienaventuranza, que el político mire su conciencia y se pregunte: ¿estoy trabajando para el pueblo o para mí? ¿Estoy trabajando por la patria, por la cultura? ¿Estoy trabajando para honrar la moralidad? ¿Estoy trabajando por la humanidad?

 

  1. Bienaventurado el político que se mantiene fielmente coherente,

con una coherencia constante entre su fe y su vida de persona comprometida en política;

con una coherencia firme entre sus palabras y sus acciones;

con una coherencia que honra y respeta las promesas electorales.

 

  1. Bienaventurado el político que realiza la unidad y, haciendo a Jesús punto de apoyo de aquélla, la defiende.

Ello, porque la división es autodestrucción. Se dice en Francia: «los católicos franceses jamás se han puesto en pie a la vez, más que en el momento del Evangelio». ¡Me parece que este refrán se puede aplicar también a los católicos de otros países!

 

  1. Bienaventurado el político que está comprometido en la realización de un cambio radical,

y lo hace luchando contra la perversión intelectual; lo hace sin llamar bueno a lo que es malo;

no relega la religión a lo privado; establece las prioridades de sus elecciones basándose en su fe;

tiene una carta magna: el Evangelio.

 

  1. Bienaventurado el político que sabe escuchar,

que sabe escuchar al pueblo, antes, durante y después de las elecciones;

que sabe escuchar la propia conciencia;

que sabe escuchar a Dios en la oración.

Su actividad brindará certeza, seguridad y eficacia.

 

  1. Bienaventurado el político que no tiene miedo.

Que no tiene miedo, ante todo, de la verdad: «¡la verdad –dice Juan Pablo II- no necesita de votos!».

Es de sí mismo, más bien, de quien deberá tener miedo. El vigésimo presidente de los Estados Unidos, James Garfield, solía decir: «Garfield tiene miedo de Garfield».

Que no tema el político a los medios de comunicación. En el momento del juicio, ¡él tendrá que responder a Dios, no a los medios!

 

Autor: Cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân

1 comentario

  1. Excelentes Bienaventuranzas.La politica ,uns actividad tan maravillosa para lograr el bien comun , ha sido degradada de tal manera que es sinonimo.de corrupcion
    Ojala este texto se difunda y llegue al corazon de los politicos para transformarlos , para que busquen.terminar con una pobreza vergonzosa.

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