Buenos Aires | El Capellán Mayor de la Armada celebró Primera Comunión y Confirmación en Base Espora y Base Puerto Belgrano, el último sábado el Padre, Eduardo Castellanos enviado por el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Olivera para la celebración del Sacramento de la Confirmación en el sur de la provincia de Buenos Aires. Previamente había también celebrado el viernes 19 el Sacramento de Confirmación a 122 Aspirantes de la ESSA (Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina), al día siguiente en la Capilla de la Base Aeronaval Comandante Espora, y en la Parroquia Stella Maris de Puerto Belgrano celebró los sacramentos a los hijos de nuestros fieles militares.

En la mañana del sábado, reunidos todos en la Capilla Stella Maris de la Base Aeronaval Comandante Espora, distante a tan solo poco más de 20 kilómetros al noroeste de Puerto Belgrano, donde allí se encuentra la base, fundada el 16 de junio de 1939. Celebró el Capellán Mayor de la Armada, Padre Eduardo Castellanos, concelebró el Capellán, Padre Jorge González, asistieron efectivos de la fuerza, familiares y civiles, en total 8 niños recibieron su Primera Comunión y 4 recibieron el Sacramento de Confirmación.

Por su parte, el mismo sábado pero en la tarde, reunidos en la Parroquia Stella Maris de Puerto Belgrano, el Capellán Mayor ofició la Santa Misa y celebró los Sacramento de Confirmación a 17 jóvenes y 1 mayor. Concelebraron, el Capellán Mayor de GNA (Gendarmería Nacional Argentina), Padre Jorge Massut, el Párroco de la Parroquia Stella Maris de Puerto Belgrano, Padre Luis María Berthoud y el Padre Miguel Ángel Mellado.

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En ambas Homilías el Padre Castellanos hizo referencia al valor del Sacramento, señalando en el caso de la Confirmación, “han logrado el máximo título como católicos, pero no por ser el más alto grado, allí debe terminar todo”. Agregando, “no es un título para colgar solamente en un cuadro, es para vivir y aplicar en nuestras vidas lo que con tanto esfuerzo obtuvimos (…)”.

El Padre Eduardo fue aún más práctico en su enseñanza, “este Sacramento obtenido no es para decir listo, ya terminó todo, ahora vengo de vez en cuando a la Iglesia, cumplo con pequeños aportes, un bautismo, un casamiento, una misa, un responso y nada más (…), es todo lo contrario, pues son ustedes ahora verdaderos soldados de Cristo”.

“Ahora sí, con la gracia de los dones, la fuerza de los dones, es un refuerzo también de las Virtudes Infusas que son tres Teologales: Fe, Esperanza y Caridad; las cuatro Cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Y los Dones que son siete: Entendimiento, Sabiduría, Fortaleza, Consejo, Ciencia Piedad, Santo Temor”.

Parafraseando, el Capellán Mayor de la Armada nos ilustró señalando, “el título de católico es como la Iglesia nacida con Pentecostés, que hasta el momento era como un cuerpo que le faltaba el alma (…), el cuerpo era la incipiente Iglesia y el alma el Espíritu Santo que descendió -como si fueran lenguas de fuego- a los 50 días luego de la Resurrección es decir, Pentecostés”.

Alentándolos, señaló, “debemos salir a dar testimonio por supuesto movidos con un montón de dones y gracias especiales, (…). Desde Pentecostés, la Iglesia no ha parado nunca de misionar y de cumplir el mandato de Cristo que dice que vayan y bauticen a todas las naciones en el nombre del Padre, el Hijo (…).-

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