Buenos Aires | Enciendan sus corazones con buenos amores: el Amor a Dios, a la Patria y a la Familia, así se manifestaba el Capellán Castrense, Padre Claudio Raby frente a los asistentes de la Jornadas de Formación Ética y Espiritual. Las jornadas, se desarrollaron en la Casa de Retiros, “Villa Ntra. Sra. del Rosario”, en la ciudad de Ezeiza, entre el 30 de agosto y el 1 de septiembre pasado, donde participaron 23 mujeres y 6 varones aspirantes del IFE (Instituto de Formación Ezeiza de la Fuerza Aérea Argentina), quienes tienen entre 18 y 24 años de edad.

Es destacar que las Jornadas de Formación Ética y Espiritual surgen como un complemento de las dos Acampadas destinadas a aspirantes católicos, en este caso estas actividades buscan contener a quienes no son católicos ni creyentes. En este caso, el desarrollo y programación desplegada estuvo a cargo de la Capellanía del IFE, destacando el respaldo de la dirección del Instituto de Formación Ezeiza, así como también el indiscutible apoyo de la Suboficial encargada de la Casa de Retiros, “Villa Ntra. Sra. del Rosario”, Andrea Lucero.

En esta actividad, también se contó con la colaboración inestimable de Veteranos de Guerra de Malvinas, también del Mayor (R) VGM Alfredo Caballero del Escuadrón Fenix, el Suboficial (ARA) Hugo Villareal del Crucero General Belgrano. También la jornada contó la presencia y participación de la Sra. Alejandra Falconier, hija del Mayor Falconier, el Comodoro (R) VGM Rustichini, la Sra. Carolina Carranza (Orientadora familiar) y la Sra. Raquel Dep (viuda del Comodoro Pablo Dep).

En su conclusión y mensaje final, el Padre Claudio Raby, les señaló a nuestros hermanos que asistieron a la Jornada de Formación Ética y Espiritual, “colmen sus cabezas con buenas ideas. Enciendan sus corazones con buenos amores: El Amor a Dios, a la Patria y a la Familia”.

Entre los testimonios de fe que los aspirantes pudieron descubrir, fue conmovedora experiencia de vida de Alejandra Falconier, quien compartía una carta su padre. Se trata de la carta que dejará a sus hijos el Piloto, Mayor Falconier, quien falleció a los 38 años de edad, donde uno advierte más allá de su amor por la familia, ese compromiso y vocación de servicio que exige y demanda la Patria a quien pertenece a la Fuerza.

En una parte del mensaje, les die, “les va a faltar mi compañía y mis consejos, pero les dejo la mejor compañía y el más sabio consejero, a DIOS; aférrense a ÉL, sientan que lo aman hasta que les estalle el pecho de alegría, y amen limpiamente, que es la única forma de vivir la “buena vida”, y cada vez que luchen para no dejarse tentar, para no alejarse de EL, para no aflojar. Yo estaré junto a ustedes, codo a codo aferrando el amor”.

A continuación compartimos la Carta del Piloto Mayor Falconier a sus hijos:

A Ñequi y Mononi:
Su padre no los abandona, simplemente dio su vida por los demás, por
ustedes y vuestros hijos… y los que hereden mi PATRIA.

Les va a faltar mi compañía y mis consejos, pero les dejo la mejor compañía y
el más sabio consejero, a DIOS; aférrense a ÉL, sientan que lo aman hasta que
les estalle el pecho de alegría, y amen limpiamente, que es la única forma de
vivir la “buena vida”, y cada vez que luchen para no dejarse tentar, para no
alejarse de EL, para no aflojar. Yo estaré junto a ustedes, codo a codo
aferrando el amor.

Sean una “familia”, respetando y amando a mamá aunque le vean errores,
sean siempre solo “uno”, siempre unidos. Les dejo el apellido: Falconier
para que lo lleven con orgullo y dignifiquen, no con dinero ni bienes
materiales, sino con cultura, con amor, con belleza de las almas limpias,
siendo cada vez más hombre y menos “animal” y por sobre todo
enfrentando a la vida con la “verdad”, asumiendo responsabilidades
aunque les “cueste” sufrir sinsabores, o la vida misma. Les dejo:
– Muy poco en el orden material,
– un apellido: “Falconier”, y
– a DIOS (ante quien todo lo demás no importa)

Para que mis hijos lo lean desde jóvenes y hasta que sean viejos, porque a
medida que pasen los años, adquieran experiencia, o tengan hijos, le irán
encontrando nuevo y más significado a estas palabras que escribí con
amor de padre.

PAPÁ

Nota: El Piloto de 38 años dejó cuatro hijos y uno en camino: su mujer, Claudia, estaba embarazada de María Belén. El oficial de la Fuerza Aérea les legó a los dos mayores, Alejandra “Mononi”, de siete años, y Juan José “Ñequi”, de seis, este conmovedor mensaje de honor y coraje. Ellos debían transmitírselo a los más pequeños: Eduardo, de dos años, y María de los Ángeles, de uno.

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