Buenos Aires | No somos frutos del azar en nuestro nacimiento ni en nuestra muerte, siempre somos fruto del amor de Dios, la afirmación le pertenece al Capellán Castrense, Padre Walter Portells, las mismas son parte de la invocación religiosa en homenaje a la Tripulantes del ARA San Juan en la BNM. Fue en ocasión de la visita a la Base Naval Mar del Plata (BNM) del Sr. Ministro de Defensa de la Nación, Ingeniero Agustín Rossi, quien junto a los efectivos de la Armada Argentina, rindió sentido y respetuoso homenaje a los tripulantes de submarino hundido en noviembre de 2017.

El Ministro de Defensa de la Nación, estuvo acompañado por, el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante José Luis Villán, el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares Sergio Rossi, la Sra. Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires y el Intendente de la ciudad de Mar del Plata. Durante la oración compartida por el Padre Portells, haciéndose eco de las palabras de nuestro Obispo Castrense de Argentina, señaló, ,siempre confiemos en el Señor, él conoce y conduce nuestras vidas, no somos frutos del azar en nuestro nacimiento ni en nuestra muerte, siempre somos fruto del amor de Dios. Custodiar, proteger, asegurar nuestro patrimonio, soberanía, historia, raíces, y aún nuestras propias vidas, muchas veces no son tareas debidamente valoradas, por eso, en estas vidas que hoy homenajeamos, vocación de servicio generoso y amor a la Patria de los 44 tripulantes del ARA San Juan”

En tal sentido, el Capellán Castrense pidió a nuestro Señor, “Que como Padre celestial acojas, recibas en tu misericordia y en la luz de tu presencia a estos hermanos y camaradas nuestros en la gratitud y el orgullo de que la buena obra que Tú mismo has comenzado en ellos sea perfeccionada mediante la vida de tu propio Hijo: Jesucristo. A María, en la advocación que confía y reza nuestra Armada Argentina, “Stella Maris”, le pedimos: Danos fortaleza en las ausencias, aliento en la esperanza, alivio en los pesares, constancia en la virtud, te suplicamos que nos orientes y nos conduzcas al puerto y patrulla de la Bienaventuranza eterna concediéndonos en la vida y en la muerte la misericordiosa dulzura de la paz”.

Seguidamente, el Padre Walter Portells, procedió a bendecir la ofrenda de Laureles, que llevaba la inscripción, “Ministro de Defensa, a los Tripulantes del ARA San Juan”. Concluida la bendición, la escolta trasladó la ofrenda, al pie del cenotafio que se encuentra en la Plaza Armas de la BNM, donde se recuerdan a los Tripulantes del Submarino.-

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