CABA | El Obispo Castrense de Argentina se reunió con Vicarios y Delegados Episcopales de nuestra Diócesis

Publicado el5 noviembre, 2020

CABA | El Obispo Castrense de Argentina se reunió con Vicarios y Delegados Episcopales de nuestra Diócesis, fue en la mañana del miércoles 4 de noviembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Convocados por el Obispo Diocesano, Mons. Santiago Olivera tuvo lugar la reunión, para evaluar y coordinar la marcha pastoral en nuestra Diócesis, rezando y encomendándose a la Virgen de Luján, Patrona de la Diócesis y de nuestra Patria.

Estuvieron presentes, el Vicario General, Mons. Gustavo Acuña, asistiendo, el Vicario para la Catequesis y Delegado de Salud, Padre Sergio Omar Fochesato, el Vicario de Caridad y Solidaridad, Padre Sebastián Soto, el Vicario de Pastoral, Padre Jorge Massut (Capellán Mayor de GNA), el Vicario de Educación, Padre Eduardo Castellanos (Capellán Mayor del Ejército Argentino). Además, participaron, el Delegado para la Pastoral Bíblica, Padre Pablo Sylvester, el Delegado para Ecumenismo, Padre Diego Pereyra quien junto al Padre Daniel Díaz Ramos, son Delegados para Vocaciones Sacerdotales, el Delegado para Juventud, Padre Francisco Roverano, el Delegado para Misiones, Acampadas y Retiro, Padre Alberto Barda, el Delegado Episcopal de Liturgia, Padre Diego Tibaldo (Capellán Mayor de PNA).

El Obispo Castrense de Argentina, les agradecía el servicio que prestan cada uno de ellos, pidiéndoles que continúen consolidando la pertenencia diocesana, brindando un servicio transversal para todas las Fuerzas. Mons. Olivera, les decía, “para poder alcanzar esta tarea, es vital que podamos contemplar que nuestra Diócesis es el conjunto de las seis Fuerzas, tres de las Fuerzas Armadas y tres de las Fuerzas Federales de Seguridad.

Pensando en las distintas realidades, la caridad, la juventud, el ecumenismo, la educación más allá de cada Fuerza y la presencia de cada Capellán Mayor animando lo pastoral”. Continuando, el Obispo pedía, “debemos ser creativos, capaces de descubrir, cómo llegar, servir más y mejor a nuestra gente”.

Además, Mons. Santiago Olivera se refirió al tiempo en que hemos transcurrido este año en el que estamos en pandemia, destacando que fue muy particular, para repasarlo y analizarlo, alentándolos a continuar  y también, a pensar el trabajo de los próximos tiempos. Sobre este último punto, les decía, “los invito como Obispo a conformar un observatorio de cada realidad, fomentando un espacio de reflexión pastoral, para encarar los desafíos que se nos presentan.

Tenemos que adoptar estrategias para llegar más y mejor a evangelizar a nuestros hermanos y hermanas de las Fuerzas. A anunciarles el Evangelio renovado, a llevarles el magisterio del Santo Padre, a pensar, cómo servir más y mejor a nuestros fieles y a sus familias”.

Continuando, se leía un artículo del Padre Ángel Rossi publicado en la Revista, Pastores, titulado, “Volver a la normalidad”, donde nos habla sobre el tiempo especial en el que estamos viviendo a raíz de la pandemia, en tal sentido nos anima a estar pese a todas las restricciones, mucho más cerca de la gente. En una parte enfatiza, “(…) la cercanía, la proximidad es una actitud del corazón, que no depende de los muros, puedo estar aislado y amurallado rodeado de gente, y por otro lado uno conoce muchísima gente linda que no han quedado aprisionados de sus cercos, o cuidando la propia quintita, pero ciertamente el distanciamiento lo hará más difícil, exigirá más virtud humana y evangélica”.[1]

Entonces, se pregunta, “(…) qué haremos cuando volvamos a la normalidad, qué nos deja como exigencia este tiempo de cautiverio y el ejemplo del Señor: Ojalá que una de ellas, quizás la más importante sea el desafío de la cercanía, de un contacto renovado”[2]. Planteado esto, nos alienta el Padre Rossi en su publicación, “que la esperanza nos ponga en camino, en dirección a los otros, priorizando a los más sufridos. ¡Acortemos distancias, tendamos manos, invirtamos en relaciones, hagamos amigos, liberémonos de las cosas y enganchémonos con las personas, discurramos cómo incluir, incorporar, tejer redes, disfrutemos al sentarnos con otros en el banquete de la vida!”[3]

Luego del análisis del texto, los Vicarios y Delegados Episcopales expusieron sobre las realidades de lo que pudieron hacer, desplegar en este tiempo en que nuestro país se encuentra restringido por estar en aislamiento y distanciamiento preventivo por estar en pandemia. Al mismo tiempo, entre todos, se ponderó y se decidió continuar con encuentros del modo virtual, utilizando las herramientas digitales de transmisión vía Zoom o Google Meet.

Efectivamente, estos elementos que cobraron una relevancia fundamental a la hora de poder suplir la imposibilidad de reunirnos personalmente, pudiéndolo sí hacerlo virtualmente manteniéndonos unidos. En síntesis, estas herramientas llegaron para quedar incorporadas, pues se decidió seguir utilizándolas para desplegar las actividades pastorales ya que nuestra Diócesis personal está en todo el país y muchas veces resulta difícil el traslado y poder coincidir todos en un mismo lugar.-


[1] Revista: Pastores. Página 32

[2] Ídem 1

[3] Ídem 1

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