CABA | Este es un tiempo de reforzar la oración personal, pues es el modo eficiente con el cual nos contactamos con Dios, el mensaje se desprende de la Homilía brindada en la Santa Misa del Miércoles de Cenizas por el Capellán Mayor del Ejército Argentino, Padre Eduardo Castellanos. Reunidos en la mañana del miércoles 6 de marzo, en el Edificio Libertador del Ejército Argentino, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), se desarrollaba la celebración.

Asistieron, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente General, Claudio Ernesto Pasqualini, el Subjefe de Estado Mayor General del Ejército, General de División, Héctor Horacio Prechi, autoridades del Ejército Argentino, efectivos y personal civil al servicio de la Fuerza. En la celebración de la Santa Misa, se contó con la especial presencia del coro y músicos de la Fuerza Armada, quienes hicieron intervención en la misma, dotando de una atmósfera de un tono profundamente espiritual y conmovedor.

 

Respecto de la ceremonia, el Capellán Mayor decía, “fue mi primer acto oficial religioso como Capellán Mayor del Ejército Argentino, si bien Mons. Santiago Olivera me puso en posesión el pasado 19 de febrero último, administrativamente a partir del 1 de marzo inicie mis funciones en la Fuerza”. El Capellán Mayor del Ejército Argentino, en el comienzo de la Cuaresma, resaltó en su Homilía, sobre el sentido de la misma y sobre la preparación que debemos tener rumbo a la próxima Pascua.

Decía, el Padre Eduardo Castellanos, “haciendo una analogía con nuestra vida, de la misma manera que después de haber recibido la imposición de las cenizas, y luego de la Misa, continuando con nuestras labores, casi sin darnos cuenta, las mismas desaparecen casi sin darnos cuenta, así de efímera, de fugaz, es también nuestra vida (…)”, lo afirmaba en un sentido plenamente trascendental. Profundizando, señalaba, “la realidad del humus, de la ceniza, de la tierra, que nos permite pisar mi realidad, es decir, éste es mi contexto, ésta es mi condición, esto es lo que soy (…); y allí, de ésta base, al servicio, brindándonos con mucha humildad”.

También el Capellán Mayor del Ejército, Padre Castellanos, se refirió al sentido del ayuno, “nos ayuda a tener dominio sobre nosotros mismos, que también nos permite ser realistas frente a lo que es el padecimiento, es decir, lo que es el sentido penitencial”. Continuando con esta preparación que inicia con la Cuaresma, camino a la Pascua, el Padre Eduardo nos habló sobre la oración, “este es un tiempo de reforzar la oración personal, pues es el modo eficiente con el cual, nos contactamos con Dios”. Por último se refirió a la limosna, “como dicen las escrituras, purifica los pecados y perdona la multitud de los mismos, porque es un arrancarse de uno mismo y brindarlo a quien lo necesita”.-

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