CABA | “Viva la Virgen María, la Madre ha vuelto a casa”, así la recibían en el HMC Cirujano Mayor Dr. Cosme Argerich, la Madre que estuvo en Malvinas llegó al centro de salud del Ejército Argentino, cruzando la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, procedente del HAC. La imagen que fue trasladada por los Capellanes Castrenses, Padre Patricio Walker y el Padre Ignacio Cherino, su presencia en las calles de la ciudad, en su tránsito, no pasó desapercibida, los transeúntes y automovilistas la reconocían, pidiendo verla, saludarla, tocarla, sencillamente se emocionaban al reconocerla tan cercana.

Ese gesto de amor del pueblo hizo que el viaje ocupe más tiempo del programado, ya en el Hospital Militar Central (HMC), fue recibida por, Directora General Coronel Mayor Médico, Alicia Filomia, el Capellán Castrense, Padre José Antonio Lepore, el Capellán Castrense Auxiliar, Padre Pablo Sylvester, las Hermanas Pobres Bonaerenses, Comunidad religiosa que atienden en el hospital, autoridades, médicos, enfermeras, familiares de enfermos, amigos e invitados.

Inmediatamente, fue trasladada al Oratorio del HMC ubicado en primer piso del edificio, allí más fieles esperaban, entre los que se destacaron los Veteranos de Guerra de Malvinas, aplausos, felicidad al recibir a Ntra. Sra. de Luján. Fue entonces, cuando, frente al Oratorio rezaron todos juntos el Santo Rosario primero, y luego celebró Santa Misa el Padre José Antonio Lepore, la homilía estuvo a cargo del Padre Patricio Patricio Walker concelebrante junto al Padre Ignacio Cherino y el Padre Pablo Sylvester.

Cada instante que estuvo la Santísima Madre fue inolvidable, pero de entre eso momentos emocionantes y que resume la relevancia de su llegada, la protagonizó uno de nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM). Fue cuando, con lagrimas en sus ojos el VGM Mayor (R) Mignone, se acercó a la imagen y declaró, “durante la guerra, recibí un proyectil de artillería naval, un impacto directo, tuve la suerte de estar en Gracia de Dios en ese momento, me encomendé a la Virgen y realmente estoy vivo de milagro gracias a Ella. Siempre fui devoto a la Virgen de Luján, nadie puede explicarme cómo sobreviví y yo puedo contarles, que vivo de Milagro”.

El tiempo corría, y antes de que concluya su visita, la imagen se trasladó al 5° Piso, donde se encuentran las Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y la Unidad Coronaria, hasta ese lugar llegaba Ntra. Sra. de Luján llevada por el Padre Cherino, acompañados por el Padre Lepore y la Coronel Mayor Médica, Filomia y el Jefe del Dpto. de Medicina Interna el Coronel Médico, Néstor Rago.

En el sector de UTI, los médicos, enfermeros formaron un cordón a ambos lados del pasillo central, recibiendo a la Virgen, quienes les daban la bienvenida a la Peregrina y Mensajera de la Paz. Ntra. Sra. de Luján protagonizó junto a los Capellanes la Bendición a cada uno de los internados, para finalmente retornar al primer piso, donde finalizaba la procesión por el centro de salud militar.

Mientras Ntra. Sra. de Luján recorría los pasillos del HMC, una muchedumbre de fieles, compuesta por efectivos, personal militar, civil, familiares colmaban los pasillos tratando de ver y acercarse a la Virgen. El reloj marcaba las 17:15 de aquel histórico día, nuestra Madre ya era esperada por una nueva comitiva que la trasladaría al Hospital Naval Cirujano Mayor Dr. Pedro Mallo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).-

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