CEA | La misericordia, fuerza que todo lo vence, llena de amor y perdona, bajo esta consigna la Pastoral Nacional Sobre Adicciones y Drogadicción de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se reunía el domingo 5 mayo, donde debatieron y trabajaron en el desarrollo del documento, “Ganemos la calle con el deporte inclusivo”.  En representación de nuestra Diócesis Castrense, participo nuestro Capellán Castrense, Padre Daniel Díaz, quien nos señaló la importancia del trabajo desempeñado en la jornada.

En primera instancia, el Padre Díaz resaltaba la base del desarrollo la propuesta de la Pastoral Nacional sobre Adicciones y Drogadicción, donde subrayó el hecho de poder fortificar en la cultura del Encuentro y Deporte como Escuela de Prevención. En este sentido, el Padre Daniel Díaz destacó, “en la reunión se reconoció que muchas de las comunidades de nuestro país se ven desbordadas ante la dificultad de prevenir la problemática de las adicciones en nuestros niños y jóvenes”.

Ante esta situación, se planteaba la necesidad de ver, “en él deporte el lugar de encuentro y contención, donde se pueda brindar y dotar el buen uso del tiempo libre, potenciando así un proceso educativo”.  Continuando, resaltaba que desde ese clima deportivo, “poder fomentar el desarrollo personal y social, para así crear un puente entre la calle y la escuela, y consolidad la experiencia en la comunidad”.

Los participantes en la reunión también otra gran falencia de la sociedad, donde las carencias no solo afectan la economía, sino en algo fundamental, la calidad de vida y salud. Así lo describía el Padre Díaz, “se reconoció también que la mala y escasa alimentación limita las prácticas deportivas y disminuye las capacidades físicas para el sano desarrollo y crecimiento de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes”.

Al mismo tiempo, se afirmó además, “el juego y el deporte son un derecho natural que todos tenemos después del derecho a la vida, y no podemos dejar de defenderlo”. También, el Padre Daniel Díaz nos informaba, que desde la Pastoral sobre Adicciones y Drogadicción, se ratificaba, “el compromiso y comunión con el documento “‹Dar lo mejor de uno mismo› presentado por el Papa Francisco en 2018, el cual presenta el deporte como medio de misión y santificación”.

En base a esto, la Pastoral busca de por sí, promover la práctica del deporte comunitario como respuesta preventiva y de fortalecimiento del tejido social. Contemplando las distintas periferias que marcan la realidad social, se señaló, que es necesario multiplicar espacios de contención y cuidado de la vida. Con dolor reconocemos que, tras la dura situación económica actual, no pocos clubes de barrio no pueden abrir sus puertas en nuestro país.

El Padre Díaz nos contó además que, “desde la Pastoral Nacional sobre Adicciones y Drogadicción, se propuso como Iglesia que seamos más abiertos, comprometidos y presentes en la búsqueda, conservación y multiplicación de puntos deportivos”. Agregando y ampliando el documento tratado, también destacó que, “que nuestra respuesta como Iglesia sea multiplicar en cada barrio la pedagogía de la presencia: estando de manera significativa entre chicas y chicos, escuchando con humildad sus gritos, generando vínculos educativos, acompañándolos con la confianza puesta en sus potencialidades de bien, y con la esperanza de que pueden salir de cualquier situación de esclavitud y falta de sentido”.

Planteada esta realidad, se propuso que para el próximo 26 de junio, en el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, generar en cada Diócesis, maratones o actividades deportivas, para lograr así unirse todos bajo el lema “Ganemos la calle con el deporte inclusivo”. Profundizando, el Padre Díaz nos sintetizaba parte del texto debatido en la Pastoral, donde se expuso que, a diferencia del individualismo, “se planteó la meta de conformar una Iglesia inclusiva, donde además el deporte para todos nadie se quede afuera.

Concluyendo, nuestro Capellán Castrense señalaba, “desde nuestra Diócesis, sumándonos a esta iniciativa, por intermedio de los Capellanes fomentaremos la coordinación con los Jefes o los Profesores de Educación Física está propuesta, esta mirada de recuperar el deporte como escuela de virtudes para la inclusión. Es importante poder visualizar que el deporte es práctica de dignidad humana, vehículo de fraternidad y medio de trabajo para la no violencia”.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *