Comunicación en tiempo de pandemia, adaptaciones y trabajo en equipo

Publicado el16 noviembre, 2020

Comunicación en tiempo de pandemia, adaptaciones y trabajo en equipo, esa fue la temática desarrollada en el 1° Encuentro Nacional de Delegados de Comunicación Social organizado por la Comisión Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y que desarrolló en forma virtual. Organizado y presidido por el Presidente Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Gabriel Barba (Obispo de San Luis), inauguraba la reunión a las 10 de la mañana del sábado último (14 de noviembre) mediante la plataforma Zoom.


Desde la ciudad de Naschel, distante a 115 kilómetros al noreste de la ciudad San Luis, capital de la provincia homónima, Mons. Barba daba la bienvenida y nos contaba cómo nacia el origen de este encuentro. Allí nos revelaba que, en el final de una reunión de Obras Misionales Pontificias, entre las consultas, alguien le preguntaba si desde la Comisión Episcopal de Comunicación Social no habría una reunión, y así surgió toda esta misión.


El Obispo destacaba sobre este año particular que le toca vivir a la humanidad, hablándoles a los Delegados de Comunicación Social, “en este tiempo de tormenta, nos toca estar al frente de la misma”, desde el ámbito de la comunicación, “nos encontramos en la cabina de conducción de este barco, sabiendo que las grandes crisis, surgen también las grandes oportunidades”. Avanzando, decía, “la Iglesia en general, con nuestras distintas limitaciones, hemos dado respuestas acordes a este desafío en que vivimos. Dando respuestas muy adecuadas, adaptándonos a esta realidad”, además, hacía hincapié en que nuestro país, al ser tan grande presenta un variado contexto, el cual nos revela diferencias considerables “por los tiempos, por las distancias, no hay un solo camino en la comunicación, mostrándonos que hay muchas maneras de poder comunicarnos”.


Continuando, Mons. Gabriel Barba decía, “el único que crea de la nada es Dios, nosotros tenemos que ir recreándonos entre nosotros, esto no es copiar, es aprender a ver lo que hizo y logro el otro y aplicarlo. Tomando conceptos y herramientas y readaptarlo a las propias culturas, tiempos y lugares, eso es lo que tenemos que hacer”. Seguidamente, le daba la bienvenida al invitado y expositor del encuentro, el Profesor en Comunicación e Investigador de la Universidad Austral, Juan Pablo Cannata, quien en su alocución, desarrollaba sobre, “Comunicación en tiempo de pandemia, adaptaciones y trabajo en equipo”.


Planteando en el arranque, expuso el concepto, “Vivir en Modo Aprendizaje”, indiscutiblemente la pandemia ha sido y sigue siendo un tiempo de aprendizaje, el cual nos demanda una constante revisión del cómo estamos trabajando, cómo estamos comunicando. Decía Cannata, “debemos centrar nuestra tarea en el mensaje, la comunicación es aprender”, por lo tanto, nos decía, “la comunicación es aprender, cómo conectar con las personas reales y partir de ello.


Esto se lo puede denominar modelo conversacional. Es decir, no pensar la comunicación como una flecha, un mensaje que tengo que emitir, que se eleva y llega a un sector, sino pensar específicamente en el destinatario, pensar qué pasa cuándo llega al que la recibe”.
Continuando, el profesor, nos habló sobre, “La Iglesia en tres palabras”, allí desarrollaba una anécdota de San Juan Pabllo II, quien había acudido a una entrevista televisiva y luego de haber conversado durante más de 40 minutos, el reportero le pidió a modo de síntesis que describa a la Iglesia en esos términos. Allí, San Juan Pablo II respondió, “(…) no hacen falta tres, me alcanza con una sola, <<la Iglesia es, Salvación>>”.


Al respecto, decía Juan Pablo Cannata, “nos lleva directamente a que para tener estas respuestas sintéticas, claras, contundentes debemos estudiar. Es necesario profundizar en el mensaje, que no es solamente interacción, cercanía, sino que es reflexión”. Recordándonos además, una cita del Papa Emérito, Benedicto XVI, <<la fe está sometida más que en el pasado a una serie de interrogantes que provienen de un cambio de mentalidad>>. Agregando, “esto nos revela qué, hay que estudiar, pues hay nuevas preguntas, y por lo tanto hay que buscar nuevas respuestas, pero, estás deben surgir de grupos de estudios, de reflexión, profundizando en el gran tesoro de la fe, de la vida cristiana”.


Continuando, el docente de la Universidad Austral nos planteaba pensar la comunicación como un proyecto de reflexión, puesto que necesitamos encontrar en nuestras raíces, la sabia que permite hidratar, vitalizar con visión cristiana. Tenemos que ir más a fondo de los contenidos, al estudio de lo que uno transmite, aportando profundidad, eso exige un estudio concreto.


También, el expositor del encuentro se refirió al concepto del valor de “Sintonizar con el Ambiente”, es importante saber la realidad, para así poder brindar luego un servicio, en este caso el de comunicación. Decía Cannata, “hoy por hoy una tentación de nuestro servicio de comunicación es, innovar en lo tecnológico, modernizarnos, lo cual esto es cierto en partes, pues por sí solo, no alcanza.


Necesitamos profundizar en los contenidos, que puedan portar en sí mismo toda la sabiduría de la visión cristina del mundo, del Evangelio, del mensaje de Jesucristo que sean capaces de llegar al corazón de las distintas personas”
. Planteado esto, para poder llegar con nuestro mensaje, es necesario “potenciar el Trabajo en equipo, el cual debe estar al servicio de”. Sobre este punto, nos ilustraba, “(…) toda esta complejidad en que estamos viviendo (pandemia), trascienden la dinámica de nuestro trabajo. Hay que cultivar entonces la generosidad y la colaboración entre todos los que forma parte de nuestra red comunicacional, sabiendo que la realidad nos está incitando a una mayor colaboración”.


Pero, además, la comunicación exige “creatividad y calidad profesional”, para ello necesariamente debemos profundizar en nuestras capacidades, en no agotar los medios para poder llegar con el mensaje al corazón de quien lo recibe. No nos debemos conformamos con hacer las cosas caseras, no será igual en un lado que en otro el modo de cómo comunicar, debemos prestar mucha atención a los estándares de calidad, ofrecer siempre lo mejor, esto sin duda es un gran desafío.


Por último, Juan Pablo Cannata planteó el modo de “comunicar en círculos concéntricos”, todos somos comunicadores, todos somos portavoces en el ámbito en que nos manejamos. Los círculos concéntricos son clave, pues esa noticia va del centro a la periferia y de ella vuelve a cada uno y se retroalimenta.


Allí, observamos que, en la suma, somos muchísimos los portadores del mensaje, pues cada persona es como un micro medio de comunicación y ayudamos a propagar la noticia. Por último, Cannata se refirió a una imagen que compartió el Papa Francisco en un retiro, hablando sobre la comunicación de la fe, donde se ve un rubí en una mano.


Allí planteó el Papa, la fe es como un rubí, una piedra preciosa, la que podemos ofrecer en la mano, la cual podemos lustrarla, sacarle brillo, para que esa joya se vea atractiva, conmovedora para la persona a la cual se la ofrecemos o, por el contrario, se la podemos tirar en la cara y lastimarla. A lo que explicó, “este es el desafío de la comunicación, por un lado, no tirar las piedras a nadie, entender la gradualidad, el dialogo.


Y, por otra parte, profundizar, iluminar de la mejor manera posible a las personas, a el mundo entero, de tal forma que, esa relevancia que para nosotros tiene la fe pueda también interpelar a cambiarle su vida”
, cerrando su exposición. Por último, luego del intercambio de preguntas, Mons. Gabriel Barba agradeció al expositor, a los Delegados de Comunicación presentes en el encuentro, lo mismo que quienes siguieron la transmisión vía fecebook live, finalizando el encuentro brindó su bendición junto a los sacerdotes presentes a todos los presentes.-

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