CONFAR | Como Vida Consagrada cuidemos nuestra vida, la de nuestros hermanos, defendámosla y seamos sus servidores, es parte del mensaje de la Conferencia Argentina de Religiosas y Religiosos (CONFAR) bajo el título: “Mensaje por la Vida”. Con fecha del 16 de julio del corriente CONFAR hacía público el reclamo, respaldando la defensa de la dignidad de cada persona ante tantas formas de esclavitud y de descarte.
A continuación compartimos el texto completo:

Conferencia Argentina de Religiosas y Religiosos

Como Junta Directiva Nacional CONFAR, les compartimos un “Mensaje por la Vida”.

Queridos hermanos y hermanas:
Los miembros de la Junta Directiva de CONFAR, apoyamos la defensa de la dignidad de cada persona ante tantas formas de esclavitud y de descarte. Así lo afirmaban los Obispos en la celebración Eucarística en Luján el domingo 8 de julio: “La vida es puro don de Dios y por eso debe ser respetada, cuidad, defendida y servida”.
¡Cuántas veces hermanos reflexionado las palabras del libro del profeta Jeremías! “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había consagrado; te había nombrado profeta para las naciones” (1,5). Nos sentimos personas inmensamente amadas, pensadas por el Dios Amor desde toda la eternidad, con una misión, un proyecto que vamos descubriendo y construyendo en nuestro camino cotidiano. Por eso una vez más expresamos con mucha esperanza que cada vida tiene un valor infinito a los ojos del Padre, es un regalo de su Bondad.
Como María que salió aprisa a la casa de su prima Isabel llevando en su seno la Vida, también nosotros como Vida Consagrada cuidemos nuestra vida, la de nuestros hermanos, defendámosla y seamos sus servidores. Que podamos cantar gozosos junto a Ella el Magnificat por las obras maravillosas que el Dios Amor hace en nuestras vidas y en la de tantos hermanos que se abren con una actitud de hospitalidad a acogerla en sus corazones.
Los invitamos a hacer nuestras las últimas palabras de la consagración del pueblo argentino a la Virgen de Luján:
“Madre de Luján, Tu Hijo, nuestro Amado Señor, nos ha entregado su Vida para que todos nosotros tengamos Vida en abundancia, danos un ánimo confiado, perseverante y lleno de valentía para ser sus discípulos-misioneros y defender la vida de cada persona, desde su concepción hasta la muerte natural, defenderla siempre y en toda circunstancia y que podamos hacerlo con claridad, firmeza y pasión hasta el final de los tiempos, cuando el Señor Jesús juzgue a todas las Naciones en el Amor. Amén.”

Junta Directiva de la Conferencia Argentina de Religiosos y Religiosas 16 de julio de 2018. –

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