Córdoba | La fe fundamenta, da sentido a la vocación de servicio de quienes se consagran a servir, así lo manifestaba el Capellán Mayor de Gendarmería Nacional y Vicario de Pastoral de la Diócesis Castrense, Padre Jorge Massut quien presidió la Peregrinación Castrense de la Región Centro de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad en representación del Obispo Castrense de Argentina. A casi 55 kilómetros al norte de la capital mediterránea, se encuentra la ciudad de Jesús María, atravesada por el Río Los Dos Ríos, las rutas, E66 y la Ruta Nacional 9 y vecina a la ciudad de Colonia Caroya, es sede del Destacamento Móvil 3, Jesús María de Gendarmería Nacional Argentina.

Ayer, a las 9 de la mañana, se congregaron nuestros efectivos de Gendarmería Nacional (GNA), junto Soldados del Ejército Argentino, Fuerza Aérea Argentina (FAA), la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la participación como invitados, un grupo numerarios de la Policía Provincial de Córdoba, iniciaban la Peregrinación Castrense de la Región Centro partiendo desde el Destacamento Móvil 3 de GNA, Jesús María. La mañana, dominada por el color ocre por los rayos del sol, mezclado del verde de los brotes de la primavera que van tamizando el campo, fueron el campo de acción para avanzar a paso firme, acompañados por nuestra Santa Patrona, Ntra. Sra. de Luján.

Rezando el Santo Rosario, cantando, alabando a nuestra Madre y a Dios nuestro Señor, a pie, a caballo, juntos avanzaron rumbo al sureste por más de una hora, con destino final a la Escuela de Suboficiales de GNA, “Cabo Raúl Remberto Cuello”. Al arribar a destino, todos se dirigieron al Anfiteatro de la Escuela, donde recibieron el mensaje de nuestro Obispo Castrense de Argentina, quien por los inconvenientes de público conocimiento con los gremios aeronáuticos del último fin de semana no pudo viajar a Córdoba.

En sus palabras, Mons. Santiago Olivera, les señaló, “lamentablemente por problemas ajenos a mi persona está vez, no me pude estar con ustedes en la Peregrinación Castrense de la Región Centro, en Jesús María, en unidad con la Peregrinación que hemos tenido en Luján. Quiero aprovechar este momento, para poder saludarlos a todos, dejarles un fuerte abrazo, también a nuestros Capellanes de la región, religiosas y a quienes han trabajado tanto en la organización de  esta peregrinación.

También quisiera recordarles que, peregrinar a un lugar, nos  habla de la peregrinación al cielo como peregrinos que somos. Que María, que camina a nuestro lado, nos acompaña y nos sostiene, nos acompañe a cada uno y nos asista.

Quiero también señalarles, que el Padre Massut, quien es el Capellán Mayor de GNA, generosamente ha aceptado mi propuesta de ser el Vicario de Pastoral de nuestra Diócesis, en mi nombre presidirá la Eucaristía, a quien también le agradezco su esfuerzo y dedicación. Bendiciones para todos y recemos los unos por los otros”.

 

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Celebró Santa Misa, el Capellán Mayor de GNA, Padre Jorge Massut, concelebraron, el Capellán Mayor de FAA, Padre César Tauro y los Capellanes Castrenses, Padre Walberto Morales, Padre Luis Scrinsi, Padre Pablo Vilca, Padre Julio Monje, Padre Mario Marcelo Vaca, Padre Beldi, Padre Marcelo Mora, Padre Juan Gabriel Cayo y el Padre Juan Martínez.

Entre las palabras brindadas en la Homilía por el Padre Massut señalaba, “María ha sido elegida por Dios para ser Madre de su Hijo y también para ser nuestra Madre, en el vientre puro de María se gesta Jesucristo que toma nuestra carne y une la naturaleza divina a la humana para siempre. En María se gesta la vida que recibimos en el bautismo, por lo tanto también somos hijos de Dios y de Ella, porque la vida de Jesucristo que nos anuncia el Espíritu Santo en el Bautismo se ha gestado en su vientre”.

En tal sentido, afirmó, “entonces, al gestar a la cabeza del cuerpo, que es Cristo, cabeza de la Iglesia, de alguna manera también somos gestados los miembros, es decir todos los hijos. Por ello podemos decir, que en verdad, María es nuestra Madre, puesto que la vida que se nos concede la Iglesia en vientre puro que es pila bautismal, es una vida que se gestó en el vientre puro de María”.

Continuando, el Padre Jorge Massut, nos recordó, “María nos lleva a Jesús, nos acompaña en el camino de la vida hacia la casa eterna de Dios, nos hace valorar esta vida presente como un don sagrado que debemos cuidar, el mismo que debemos cuidar en la vida de nuestros hermanos. Por ello, la vocación cristiana y de fe, del personal de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad tienen también esta gran dimensión de cuidar la vida de todos los hermanos que fueron consagrados en el templo del Espíritu Santo por el Bautismo”.

Profundizando su explicación sobre esa misión que debemos asumir, el Capellán Mayor de GNA, nos revelaba que, “cuidar a la Patria y a todos los que viven en ella, es también cumplir el mandamiento de Jesucristo de Amar al prójimo como Él nos enseñaba, Amar hasta dar la vida por los que se ama”. Subrayando, nos recordó, “responsabilidad de cuidar al otro, de mirarlo con amor y con respeto, aunque piense distinto, de saber que debo cuidarlo y protegerlo que esa mi misión y mi vocación que viene también de la fe”.

Por último, concluía, afirmándonos, “la fe fundamenta, da sentido a la vocación de servicio de quienes se consagran a servir a los hermanos en las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad. Pedimos la Bendición de nuestra Madre, que nos acerque a Jesús que nos enseñe a conocerlo y amarlo como solo ella lo sabe hacer”.-

 

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