Córdoba | Mons. Olivera visitó la Casa Madre de las Hnas. Dominicas de San José y dialogó sobre su fundador, Fray Reginaldo Toro o.p.

Publicado el22 diciembre, 2020

Córdoba | Mons. Olivera visitó la Casa Madre de las Hnas. Dominicas de San José y dialogó sobre su fundador, Fray Reginaldo Toro o.p., fue en la jornada del domingo 20 de junio, donde se interiorizó sobre los avances en las tareas del Pre- Inicio de la Causa de su Canonización. Mons. Santiago Olivera, Delegado Episcopal para la Causa de los Santos de la Conferencia Episcopal Argentina(CEA) y Obispo Castrense de Argentina fue recibido por la Hna. María Raquel Correo o.p., Priora General de las Hnas. Dominicas De San José y por la Hna. Graciela Correa Brito o.p., con quienes se entrevistó.

En el encuentro, las Hnas., le presentaron los avances del trabajo desplegado por la Historiadora, Licenciada, Liliana de Denaro, quien se abocó al recopilado de los escritos del Padre Reginaldo Toro. Al respecto, la Hna. María Raquel, nos decía, “siempre provoca un gran entusiasmo conversar con Mons. Olivera acerca de la santidad y más aún cuando compartimos los aspectos que nos interpelan de Fray Reginaldo Toro o.p”.

Respecto de la presencia del Delegado Episcopal para la Causa de los Santos, la Priora de las Hnas. Dominicas de San José dijo, “destaco de este encuentro la fraternidad, la sencillez, la escucha atenta y el diálogo respetuoso”. Agregando, “pudimos compartir los avances sobre la obra y los escritos del Padre Reginaldo, a cargo de Liliana de Denaro.

También conversamos sobre el asombro y la admiración que suscita en las Hnas. que colaboran en la transcripción de sus textos, porque se nos presenta actual, presente, acompañando la vida. Es de destacar, que Mons. Santiago nos orientó acerca de cómo organizar los testimonios de pedidos y gracias que nos llegan de diversos lugares”.

El 31 de julio de 1839 nacía Ángel José Toro (Fray Reginaldo Toro), en la ciudad de San Miguel de Tucumán, provincia de Tucumán, el 20 de setiembre de 1862 recibió el orden de Presbiterado de manos del Obispo de Córdoba Ramírez de Arellano, en la Iglesia del monasterio de las Carmelitas de Santa Teresa de Jesús.

Profundizando en la historia de Fray Reginaldo Toro, recordemos que fue elegido provincial, cargo que ocupará por dos períodos y que le será prorrogado hasta 1886. Durante el ejercicio de su provincialato, completará la restauración de la estricta observancia que había iniciado su maestro Fray Olegario Correa y asistirá al Capítulo General de su Orden.

En el año 1886, funda la congregación de Hermanas Dominicas de San José, para que se consagren a la educación y asistencia a los más necesitados. Y en 1888 es elegido Obispo de Córdoba, cargo que ejercerá hasta 1904, año en que fallecía.

Según podemos contemplar, en todas las circunstancias de la vida de Fray Reginaldo se pueden apreciar claramente sus características personales más llamativas. Ellas son su capacidad de análisis de la realidad, su espíritu de iniciativa, su sentido práctico, su firme voluntad de acción y su perseverancia a la hora de defender la verdad y la justicia.

La Hna. María Raquel nos cuenta, nuestro Padre Reginaldo, así lo llamamos cariñosamente las Hnas., los docentes, los jóvenes y niños de nuestros hogares y colegios, personas de otros ámbitos y lugares que se han encontrado con él por casualidad y sienten esta paternidad espiritual. Lo experimentamos no sólo como alguien que hizo mucho bien a la sociedad y a la Iglesia de su tiempo, su compasión hacia la humanidad doliente, su abrazo y protección de toda vida, sino porque sus palabras, sus gestos, su presencia paternal continúan a lo largo del tiempo y evidencian su amistad profunda con Jesús y la caridad para con todos sus hermanos, como el mismo decía <<la caridad lo abraza todo>>”.

Al contemplar la vida de Fray Reginaldo Toro, la Priora General de las Hnas. Dominicas nos recuerda, “supo mirar con realismo y profundidad las circunstancias en cada etapa de su vida, detectando las necesidades, estableciendo prioridades, distinguiendo lo esencial de lo accesorio. Y fue generoso y práctico a la hora de responder. Y, a menudo, también audaz”.

Añadiendo, “a más de cien años de su muerte, creemos que su ejemplo puede iluminar en estos tiempos en que a menudo nos invade la sensación de desorientación y la falta de modelos a seguir, cuando nos invade la desesperanza y nos parece que nada se puede hacer”. A la hora de responder, el por qué iniciar la Causa de Fray Reginaldo Toro, nos dijo, primeramente, porque fue un hombre enamorado de la Iglesia, fiel hasta su muerte.

Porque toda su vida se cimentó sobre el amor a la Palabra de Dios, contemplada y predicada. Porque fue un gran promotor de la vida comunitaria y regular, entre sus hermanos, humilde, generoso, prudente.

Porque fue un padre y pastor entregado con alma y vida a su rebaño, profundamente comprometido con la realidad social de su pueblo, a la que responde con acciones concretas. Porque fue un entusiasta misionero que llega hasta los límites de su Obispado con sacrificio y ahínco.

Porque fue su vida una manifestación de entrega por los hombres y mujeres de su época, sacrificado hasta el extremo. Porque fue un Comunicador nato, tendió redes hacia el clero, los religiosos, los laicos, el Papa, los demás Obispos, sus propios hermanos de religión. Porque nadie quedó fuera de su caridad solícita y atenta”.

Por último, y a modo de conclusión de la vista mantenida por el Delegado Episcopal para la Causa de los Santos, nos compartía la Hna. María Raquel Correa o.p., “la vida de nuestro Padre Reginaldo ha dejado una huella en la Iglesia, la Orden, en Córdoba y en nuestra Congregación, por eso, la visita de Mons. Santiago para dialogar sobre la Causa nos anima a seguir difundiendo su vida, su persona, su herencia espiritual, dando a conocer su obra y misión. Nos llena de alegría poder estar en esta instancia de la Pre- Inicio de la Causa, con la certeza de que “Los santos que han llegado a la presencia de Dios mantienen con nosotros lazos de amor y comunión” (Gaudete et Exsultate 4) y que el Padre Reginaldo nos bendice e intercede por esta obra que es custodiada por San José”.-

Oración:

Jesús, Buen Pastor,
que mirando a la multitud te compadeciste
y le diste pastores para apacentarla,
queremos darte gracias por haber elegido
a Fray Reginaldo Toro
como Obispo de tu pueblo de Córdoba,
quien fue ejemplo de amor y compasión,
que amó a la Iglesia y se entregó por ella,
que aprendió en la Cruz
a abrazar a la humanidad doliente.
Te pedimos que le concedas,
por intermedio de María,
la glorificación aquí en la tierra
y que por su intercesión escuches las súplicas
que hoy humildemente te elevamos
para alcanzar la gracia que necesitamos.
Amén.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Con licencia eclesiástica
concedida por Monseñor Carlos José Ñañez.
A quienes obtengan «gracias» por esta petición,
se ruega comunicarlas
a la Congregación de las H.H. Dominicas de San José
Paso de los Andes 115- 0351-4223074
Córdoba Capital-Argentina

Para más información, puede usted consultar la página oficial de Fray Reginaldo Toro

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