La Fe y el Amor a Dios de Güemes lo llevaron a luchar firmemente por la Patria y la Familia, así describe en una carta dirigida a cada uno de los efectivos de Gendarmería Nacional Argentina (GNA), el Capellán Mayor de GNA, Padre Jorge Massut, al cumplirse el 198° Aniversario del fallecimiento de Gral. Don Martín Miguel de Güemes. El 17 de junio de 1821, fallecía el Gral. Gëmes en el Paraje La Horqueta, Salta luego de una extensa agonía provocada por una herida fatal recibida en combate por nuestra Independencia.

En las primeras líneas, el Padre Massut destacaba, es justo reconocer y honrar la grandeza de éste Prócer no solo como excelente militar y como jefe de gran liderazgo, sino también como ciudadano argentino, persona de bien, esposo fiel, padre amoroso”. Continuando, les decía a los Gendarmes, “también hoy es justo Dar Gracias a Dios porque reconocemos en la Fe de Martín Miguel de Güemes el fundamento de su Amor a la Patria y a su Familia, como la fortaleza para ser fiel a este Amor hasta entregar la vida por ellos”.

Además, en esta nueva conmemoración, el Capellán Mayor de GNA, resaltó del Prócer, “honramos la excelencia y la eminencia de las virtudes de nuestro prócer, y sus muchos valores vividos hasta el heroísmo y enmarcados en la humildad y probados por la caridad que lo revelan como auténtico mártir de nuestra Independencia”. Respecto de su fe, el Padre Jorge Massut subrayó, “Güemes vivió profundamente la caridad, como amor a Dios y al prójimo. Aún en medio de incomprensiones luchó por su pueblo, nadie que tuviera necesidad, habiéndose acercado a él, quedó desatendido”.

Continuando su relato, decía, la Fe y el Amor a Dios de Güemes lo llevó a luchar firmemente por la Patria y la Familia, amándolas hasta la máxima expresión de entregar su vida por ellas, cumpliendo el cuarto mandamiento de Honrar padre y madre”. En la carta, el Capellán Mayor de la Fuerza Federal de Seguridad les dijo a nuestros Gendarmes, “la Patria no es solo una porción de tierra o una jurisdicción geográfica, es el don y el legado de Dios, es lo que somos, familia, historia, cultura, fe, es la tarea de administrar y realizar el proyecto divino para nosotros y nuestro pueblo, implica el amor por la tierra donde se nació y por la tradición de los padres, es el ámbito que se nutre del pasado, se apoya en el presente y se proyecta en el porvenir, dando sentido y fundamento a la vida propia y a la vida de los descendientes”.

Profundizando, declaró, “el amor a la Patria fundado en el amor a Dios y a la Familia, es el más noble y sublime de los Valores, impregna todos los sentimientos y conlleva a la entrega y devoción”. A lo que les agregó, “al igual que Güemes, el Gendarme reconoce en la «Patria» un don Dios que se debe cuidar. Patria es la tierra que se ama y se quiere libre, no es una abstracción, una simple poesía o sentimiento de nostalgia. Patria es lo que se construye y edifica cada día con la entrega y compromiso total. Patria es aquello que un pueblo es”.

Promediando el final de su redacción, el Capellán Mayor de GNA, Padre Massut, les pidió a nuestros efectivos de la Fuerza, “como Güemes, el Gendarme, reconoce a la familia como la comunidad natural de los progenitores con sus hijos, como la célula básica de la sociedad, cuyo fundamento es el Amor, la confianza y el respeto de un matrimonio estable e indisoluble. La misión de la Familia, es la realización integral de la persona, en su dimensión individual y comunitaria, es la búsqueda de la Felicidad, sentido último de la Creación y de la Vida del Hombre, es la educación de los hijos, artífices futuros de la grandeza de la Nación. La familia educa los nobles sentimientos y los altos valores comunitarios de amor, fidelidad, respeto, confianza y solidaridad”.

Es de destacar, que el Gral. Güemes fue un hombre comprometido con nuestra Patria, quien no dudó hipotecar todos sus bienes en aras de poder asistir a su ejército, jamás abandonó a nadie, y la fe fue su recurso más puro. Hasta sus últimos días, fue acompañado por su amigo y Capellán, Pbro. Don Francisco de Paula Fernández, el mismo fue testigo de su honor hasta el final, que pese a estar muriendo, rechazó la ayuda recibir asistencia médica del enemigo a cambio de la rendición, pero jamás lo hizo, ofrendó su vida a la Patria.-

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *