La Pampa | Las virtudes morales restauran dentro de nuestra alma el orden original querido por Dios antes del pecado original, así lo afirmaba nuestro Capellán Castrense de GNA, Padre Víctor Hugo Massarotti, al momento de participar en las Jornadas de Código y Conducta para el personal de Seguridad. Celebrada el lunes 6 de mayo en el Salón de usos múltiples del Móvil IV de Gendarmería Nacional Argentina, Gral. Acha La Pampa, el Padre Massarotti expuso en la semana donde también se celebraba el día de la Santa Patrona de la Fuerza Federal de Seguridad.

El Padre Víctor Hugo Massarotti señalaba, “Dios en su infinita misericordia también nos evaluara y calificara a mí y a ustedes a final de nuestros días, (…), verdaderamente nuestra vida moral gira sobre virtudes que buscan nuestra felicidad y santificación y a esas, las llamamos virtudes cardinales”. Profundizando sobre ellas, decía, “estas virtudes hacen al hombre cabal. Y sobre estas virtudes Dios hará el santo, es decir, infundirá sus virtudes teologales y los dones del Espíritu Santo”.

Continuando con su exposición, el Capellán Castrense, Padre Massarotti decía, “mientras en las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad Dios ponía todo su poder sin nuestra colaboración, aquí en las virtudes cardinales Dios las infundió el día del bautismo como una semilla”. Agregando, “pero dejó al hombre el trabajo de desarrollarlas, es decir a base de hábitos y voluntad, siempre, lógicamente, movido por la gracia de Dios”.

Pero qué representan en nosotros éstas virtudes, así lo explicaba el Padre, “(…) son como remedio a las cuatro heridas producidas en la naturaleza humana por el pecado original”. Siendo las mismas, “Prudencia, es necesaria para nuestro obrar personal de santificación y para nuestro obrar social y de apostolado. Justicia, virtud infundida por Dios en la voluntad para que demos a los demás lo que les pertenece y les es debido”.

Fortaleza es la virtud que da fuerza al alma para correr tras el bien difícil, sin detenerse por miedo, ni siquiera por el temor de la muerte. También modera la audacia para que no desemboque en temeridad. Templanza, es virtud que modera la inclinación a los placeres sensibles de la comida, bebida, tacto, conteniéndola dentro de los límites de la razón iluminada por la fe”.

Concluyendo, el Padre Víctor Hugo, recordaba, “estas virtudes morales restauran poco a poco, dentro de nuestra alma, el orden primitivo querido por Dios, antes del pecado original. Hoy, tal vez, descubrimos este nuevo mundo de las virtudes cardinales y pedimos que podamos ponerla en práctica cada día sabiendo que Dios nunca dejara de asistirnos porque somos hijos suyos”.-

 

1 comentario

  1. La constante obra catequistica del Pbro Victor Massaroti es admirable. Su prédica constante y su coherencia de vida es para tener en cuenta tambien. Lo mas bonito es la Fe que tiene en cada pequeño acto de su apostolado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *