La Tablada | Mantengamos una visión amplia, tomemos ejemplo de virtudes, para que el sacrificio de estos hombres nos fortalezca como Nación, son parte de las palabras brindadas por el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente General, Claudio Ernesto Pasqualini, al momento de recordar el 30° aniversario del copamiento del Regimiento Militar. El acto se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Pigüé, en la Plaza de Armas, Teniente Coronel (post mortem) Horacio Fernández Cutiellos del Regimiento de Infantería Mecanizado N° 3 del Ejército, el cual se encuentra radicado desde 1995 en aquella región de la provincia de Buenos Aires.

Participaron del homenaje, el Sr. Ministro de Defensa, Oscar Aguad, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General (VGM) Bari del Valle Sosa, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente General, Claudio Ernesto Pasqualini, el Sr. Secretario de DDHH, Claudio Avruj, el Capellán del Ejército, Padre Javier Rowhein, el Sr. Intendente de Saavedra-Pigüé, Hugo Corvata, efectivos militares, familiares y demás invitados.

Cabe señalar, que la Plaza de Armas lleva el nombre del Teniente Coronel (post mortem) Horacio Fernández Cutiellos, quien el 23 de enero de 1989 perdiera la vida como Segundo Jefe del Regimiento de Infantería Mecanizado N° 3, en la localidad de La Tablada. Inmediatamente de entonar las estrofas de nuestro Himno Nacional Argentino, nuestro Capellán Padre, Rowhein, procedió a efectuar la invocación religiosa y también impartió su Bendición a las distinciones y diplomas que más tarde serían entregados a los familiares de los caídos y heridos en combate hace tres décadas atrás.

Seguidamente el Sr. Ministro de Defensa, Oscar Aguad junto al Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Teniente General (VGM) Bari del Valle Sosa, junto a autoridades invitadas, efectuaron una ofrenda floral al pie del monumento que recuerda a los fallecidos en cumplimiento del deber. Luego fue el tiempo del homenaje, donde se procedió a la entrega de diplomas a quienes fueron heridos en combate y también se procedió a la entrega de “Orden a los Servicios Distinguidos al Mérito Civil en el Grado de Comendador” a los familiares de los caídos en combate.

Inmediatamente, el el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, Teniente General, Claudio Ernesto Pasqualini fue el encargado de recordar a quienes ofrendaron su vida por la Patria. En primera instancia citó al fallecido ex Presidente, Raúl Ricardo Alfonsín, “Los Legionarios Romanos -aseguró- decían que el soldado moría dos veces: la primera, cuando caía en combate, y la segunda, cuando era olvidado por sus compañeros. ¡Nosotros no los olvidaremos!” Agregando a su cita, ‹‹Hubo argentinos que murieron para que otros argentinos pudiésemos mantener nuestra libertad, preservar nuestro estilo de vida››. Por eso aquí estamos, rindiendo homenaje a quienes aquél día cumplieron el sagrado deber del soldado de defender nuestra Bandera hasta perder la vida”.

Continuando con su semblanza, Teniente General, Claudio Ernesto Pasqualini decía, “ellos son un verdadero ejemplo de las cualidades y virtudes del soldado argentino; el sentido del deber, la camaradería, la abnegación, el valor. El recuerdo de su sacrificio no debe terminar en esta ceremonia; estoy plenamente convencido que el mejor homenaje que podemos rendir a los que dieron todo sin pedir nada a cambio, es hacer cada día el máximo esfuerzo para superarnos en cada una de las actividades que realicemos”.

En sus palabras, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército no olvidó el valor de los efectivos de seguridad provincial bonaerense, de ellos señalaba y agradecía, “valor y el coraje” de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y de las Fuerzas de Seguridad, nuestros camaradas”. Agregando, “también estamos hoy formados aquí para efectuar el reconocimiento institucional a los familiares de nuestros muertos en combate, que han sufrido en silencio la pérdida inexplicable e irreparable de un ser querido.

Porque detrás de estos héroes quedaron familias diezmadas. Familias atravesadas por el dolor que comenzó ese día y que no cesó jamás. Esposas e hijos, madres, padres y hermanos a quienes se les arrebató un trozo de sus corazones sin comprender la razón de tanta violencia. Nuestro respeto y admiración para ustedes, que a pesar de sus pérdidas han logrado prevalecer ante el umbral del dolor, transformando sus sentimientos en estandartes de vida”.

Finalizando, Pasqualini exclamaba, “la muerte de los defensores del cuartel no ha sido en vano, mantengamos una visión amplia y generosa, y tomemos estos ejemplos de virtudes, para que el sacrificio de estos hombres nos fortalezca como Nación y nos impulse a trabajar en la construcción de la Patria que todos anhelamos. Renovemos hoy y siempre nuestro compromiso con la sociedad, de defender los más altos intereses de la Nación. Nuestro país es lo más importante”.-

 

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