Mons. Olivera | Brochero es un fenómeno por donde se lo mire, un ejemplo para nuestras vidas, un Santo, un Héroe, un Prócer de nuestra Argentina

Publicado el26 enero, 2021

Mons. Olivera | Brochero es un fenómeno por donde se lo mire, un ejemplo para nuestras vidas, un Santo, un Héroe, un Prócer de nuestra Argentina, así lo describía el Obispo Castrense de Argentina, al Santo Patrono del Clero Argentino, durante una entrevista con Marcela Valdarenas, para ciclo, “El mismo de siempre”, emitido por Radio Libertad, de la ciudad de Villa Dolores, Valle de Traslasierra, Córdoba. Este 26 de enero, se cumple el 107° Aniversario de la Pascua de Brochero, por tal razón Mons. Santiago Olivera, viajaba a Córdoba, para estar presente en la celebración y en parte del desarrollo de la Semana Brocherina iniciada el 18 de enero último.

Mons. Olivera fue nombrado el 24 de junio de 2008 por Benedicto XVI (actual Papa Emérito), tercer Obispo de la Diócesis Cruz del Eje, Córdoba, recibió su ordenación Episcopal en agosto del mismo año por Mons. Justo Oscar Laguna. Iniciando su ministerio pastoral el 7 de septiembre de 2008 en la Iglesia Catedral, Ntra. Sra. del Carmen, en Cruz del Eje, Córdoba, hasta que, en el año 2017, Su Santidad Francisco lo nombra Obispo Castrense de Argentina.

En su ministerio pastoral en Córdoba, a Mons. Santiago le tocó trabajar por las causas de Beatificación y Canonización del Santo Brochero, a propósito de esta tarea, en su dialogo con Marcela Valdarenas, pudieron profundizar en cuatro ejes fundamentales del Cura Brochero. Siguiendo la línea de conversación, abordaron, “Brochero hoy; ¿Brochero nos interpela?; La fe y las obras” y, por último, nuestro Obispo ahondó sobre, “Brochero en Pandemia”.

En primer lugar, el Obispo Castrense de Argentina repasaba aquel tiempo de su trabajo en su ex Diócesis, y respondiendo a cómo define él, a Brochero de hoy, nos decía, “remontándome a esos tiempos, es verdad que hemos trabajado mucho por la causa de Brochero, pero me siento deudor de todos los que han puesto su semilla, su esfuerzo y su labor. Nunca me olvido de ellos, gracias a Dios aquellos que hicieron posible que después nosotros, todos, pudiéramos disfrutar de la Beatificación y Canonización de nuestro Santo Brochero, en su providencia el Señor ha querido que sea yo quien esté en este último tramo y me lleno de orgullo y humildad por haber sido parte”.

Profundizando, nos pedía, que, “al recordar a Brochero y tenerlo como faro, como referente no solo como un gran intercesor sino también como un modelo al cual debemos actualizar. Creo que todos tenemos que hacer una mirada, de cómo sería Brochero hoy, cómo obraría nuestro Santo hoy”.

Replanteando aquella pregunta inicial, Mons. Olivera nos contaba cómo imagina él al Santo José Gabriel del Rosario Brochero hoy, “sería sin duda un constructor de una Patria de hermanos, fraterna, construyendo puentes y no zanjas, haciendo de la amistad social un culto, trabajando por una economía solidaria y fraterna. Desarrollándola también desde el ámbito de la fe, pero también una fe que tiene implicancias sociales, lo que son las economías regionales, despertando a muchos hombres y mujeres para ponerlos la Patria al hombro y salir de esta postración de muchos años”.

Dicho esto, nuestro Obispo abordaba aquella otra incógnita que inmediatamente surge luego de esta explicación, nuestro Santo, nos interpela, qué cosas nos pide que sigamos haciendo. Para ello, eligió primero contarnos, cómo el Cura Brochero llegó a ser reconocido por la Santa Iglesia.

Así lo describía, “Brochero era sin duda un hombre Santo, pero llegó en un tiempo providencial a ser reconocido por la Iglesia, en una primera etapa en tiempos de Benedicto XVI y luego en tiempos de Francisco. ´´Que haya esperado Brochero´´ que un Papa Jesuita, él que amaba tanto a los jesuitas, como conocedores del espíritu, del corazón hombre, de los Ejercicios Espirituales, del discernimiento, del ver lo que hay que hacer y obrar en consecuencia, que un Papa Argentino le toque el momento de la Beatificación y Canonización, es maravilloso.

Sin olvidarnos, que, en toda la preparación previa, estuvieron firmados por San Juan Pablo II y Benedicto XVI. Pero que haya sido un Papa Argentino quien firmara su Beatificación y Canonización, esto es la providencia, pero también lo de los tiempos es providencia”.

Añadiendo, decía Mons. Santiago, “Brochero entendió que su Curato, que su pueblo, su provincia y la Patria iba a ser mejor en la medida en que se sus fieles se encuentren con Cristo. El encuentro con Jesús de verdad nos transforma y nos cambia el corazón, nos invita a tener otra mirada, a renovarnos en la fe, a tener la certeza de que hay cielo, que somos peregrinos y que estamos de paso.

Nos invita a trabajar por el amor al prójimo, a amar a todos aún a los enemigos, como me gusta decir, el enemigo para un cristiano es el amigo a quien amar, todo esto nos lo enseñó Brochero y por lo tanto nosotros debemos tomar su posta.  En este tiempo en que vivimos, de desencuentros, en donde la vida no se valora, ni desde el inicio, ni el durante, ni el final, ni la vida de los ancianos, resulta especial el modelo de Brochero”.

Entonces, Mons. Olivera, revelaba, “Brochero es un grito para nuestra Patria, para que progresemos como hermanos, para que nos cuidemos, para que pensemos en los más pobres, en los más postergados, Francisco diría, <<pensemos en las periferias existenciales y geográficas>>. Brochero trabajaba por todo esto, no con este lenguaje, pero sí, es conocida su tarea para llevar el ferrocarril a Traslasierra, fundó escuelas, construyó acueductos, caminos, desarrolló microemprendimientos. Nadie duda, ni discute que la obra pastoral más grande de Brochero es su Casa de Ejercicios, el creador de la Diócesis de Cruz del Eje, San Pablo VI, expresó, <<no habrá sociedades nuevas, si no hay hombres nuevos>>. Brochero era un convencido de esto, habrá un Curato mejor cuando los hombres y mujeres se encuentren con Jesús y se transformen, él trabajaba por todo esto, los llevaba al encuentro”.

En aquella retrospectiva del modelo de nuestro Santo Patrono del Clero Argentino, el Obispo Castrense de Argentina, nos decía, “el desafío para nosotros hoy es que seamos un lugar de encuentro con Jesús, tendrían que ver algo de Dios en nuestras vidas. Un creyente debe vivir de acuerdo con su fe, si somos creyentes y cristianos, cuánto mejor estaría nuestro país”.   

Estudiar a Brochero, instantáneamente uno puede apreciar un concepto que, en su vida, están íntimamente ligados, “la fe y las obras” del Santo. Al respecto, Mons. Santiago nos explicaba, “el encuentro con Cristo representa nuestra adhesión a la fe, encontrarme con Él y cambiar mi vida, esto es la conversión, convertir más nuestro corazón e inteligencia al Evangelio, ese es el gran desafío.  No hay otro modo de demostrar nuestra fe, más que manifestándola, cómo vivo y cómo encarnamos nuestra fe, recordemos que María, en el encuentro con su prima Isabel, le dice, <<feliz de ti bienaventurada, por haber creído>>, que se cumplirá lo que se te ha anunciado, porque Ella llevaba en su seno al Hijo de Dios.

Feliz de ti, porque ha crido, por que Ella creyó he hizo posible con su sí, la encarnación del Dios con nosotros, que hemos celebrado hace muy poco este misterio de la Navidad. Por eso, los que nos ven, pueden saber en qué creemos y en quien creemos, Juan XXIII decía, <<que con solo vivir predique el Evangelio>>”.

A lo que completó, “esta es la tarea de un cristiano, que no es imposible, es exigente sin lugar a duda, pero no es imposible. Brochero trabajó para esto, que su gente en su encuentro con Cristo, porque ese encuentro transforme la vida, su familia, su trabajo, su Curato, de hecho, lo ha logrado y esta es una tarea que no está concluida”.

Además, Mons. Santiago hacía foco en un aspecto muy relevante del Santo, así lo indicaba, “Brochero, hacía trabajar a todos, él fue creador, constructor, pero siempre lo hizo con su gente, él entendió que se trabaja en conjunto, como diría el Santo Padre Francisco, <<no nos salvamos solos>>. Una consigna brocheriana es que, juntos tenemos que salir adelante, no de un modo individual, egoísta, al carro de la Argentina, tenemos que empujarlo entre todos, sin grietas, sin divisiones.

Brochero es un gran maestro, un gran político, nunca fue partidario, el hombre es un animal político, y Brochero lo fue, habló con todos, los llamaba amigos. Brochero es un fenómeno por donde se lo mire, un ejemplo para nuestras vidas, un Santo, un Héroe, un prócer de nuestra Argentina”.

Finalmente, el Obispo Castrense de Argentina, uniendo los tiempos de José Gabriel del Rosario Brochero y nuestro tiempo actual, respondía a aquella última consulta que le hacía Marcela Valdarenas, sobre Brochero en Pandemia. Es que justamente, no solo nuestra Patria, sino el mundo entero está atravesando un ciclo muy similar al que le tocó vivir al Santo.

Mons. Olivera nos pedía prestar atención a cómo actuó nuestro Santo en su tiempo, “Brochero no le escapa a la exigencia, porque cuando llegó el cólera él estuvo ahí y tras su labor, cuando estaba en descanso en Villa Santa Rosa y se enteraba del rebrote, regresó a ayudar, no tuvo miedo, eso es la fe en acción. Por ello, este tiempo de hoy, es también tiempo de mártires, los médicos, los enfermeros, los esenciales que estuvieron y están sosteniendo, ayudando este tiempo actual y también un futuro difícil, para todos ellos, Brochero es un modelo”.

Con todo lo abordado, nuestro Obispo decía, “tenemos un modelo de Brochero para todos los desafíos, ya en tiempos de pandemia Brochero también nos ha brindado una luz. Obviamente que debemos cuidarnos, pero no de un modo egoísta, nos cuidamos para cuidar, nos cuidamos para no descuidar a los otros, Brochero es un instrumento, un modelo, un intercesor, un amigo del camino para el tiempo de pandemia”, concluía.-  

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